EL GATO BLANCO
¿Querés aprovechar un mediodía de domingo al sol? Tomá la lancha colectiva que va al Delta y pedí que pare en esta casona blanca con techos azules: ofrece una cocina sencilla y tradicional, a orillas del río. Elegí una de las mesas con sombrilla en la galería que da al río y pedí el ojo de bife con papas rústicas, o cualquiera de los pescados, siempre salen buenos. En los alrededores, un parque arbolado con juegos para chicos le da al lugar un aire familiar. Imprescindible ir con reserva: se llena de turistas extranjeros. Costo promedio por persona: $160 pesos sin bebidas.
Lenguado “au citron vert” en A pesar de su nombre sugestivo, no se trata de un albergue transitorio sino de un muy buen restaurante del Delta. A la vera del río Capitán, tiene el césped prolijamente cortado y está rodeado de sauces, plátanos, palmeras y liquidámbares. La galería para 150 cubiertos es una delicia. Las mesas están puestas con manteles de un blanco inmaculado. El plato emblemático de la casa el lenguado “au citron vert”. El costo promedio del cubierto oscila entre 90 y 130 pesos. Abre sólo al mediodía y se puede llegar con las lanchas colectivas.
(Río Capitán, Muelle Nº8, Islas del Delta, Tigre / T. 4728-0390)
BELINDA
Fritura de mar - Sobre el río Luján, en el Mercado del Delta, se encuentra Belinda, un restobar que obtuvo la medalla de oro a la arquitectura interior de Casa FOA 2008. Belinda es una casa con techo a dos aguas, de estilo minimalista, donde prima el blanco y hace que los comensales presten atención al entorno. Durante el día se puede aprovechar su amplia terraza. La fritura de mar ($50) a base de rabas, cornalitos y los pinchos de langostinos son de lo mejor (comen dos personas).
El blanco inmaculado desafía la roña del Puerto de Frutos. En el Mercado del Delta, la parte nueva del Tigre, ahí donde los locales de decoración le roban a Palermo la soberanía del objetito, Belinda ofrece una barra que invita a compartir el almuerzo e impone una noción de fetichismo urbano en el entorno acuático. Bien regado por un café Nespresso, tónico y cremoso, el brunch se magnifica con el sanguchón Italo, de jamón crudo, queso gouda, tomates secos, rúcula y manteca. Diseñada para la edición 2008 de Casa FOA, la cafetería heredó la bendición de la deco profesionalizada: con las ventanas que se abren amplísimas sobre el río Luján, irrumpe con la madera noble, el metal cromado y la fórmica blanquísima en el paraíso del mimbre y la caña. Para el final, el postre que reconcilia pastelería y entorno: isla flotante.
(Marcado del Delta, Puerto de Frutos, Tigre. Tel 4749-1795)
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terça-feira, 31 de maio de 2011
segunda-feira, 30 de maio de 2011
Comer - Barrio Norte
OVIEDO
Para peixes e frutos do mar não existe melhor lugar na cidade. A inspiração vem da Espanha, mas a cozinha passeia por outras influências - a Itália aparece em pratos de risotos e massas. O menu muda regularmente, mas os chipirones a la plancha, a receita mais famosa da casa (são lulas na chapa), nunca saem do cardápio. Para começar, salada de camarão com abacate e carpaccio de vieiras. Entre os pratos principais, truta com terrine de cogumelos e peixe com nhoque de azeitona. Apesar da fama dos pescados, o setor de carnes merece consideração, como o kobe beef com ervilhas francesa e alho poró.
O ambiente aconchegante combina muita madeira e couro com toalhas impecavelmente brancas e uma bela coleção de vinhos - aliás, a carta está entre as melhores da cidade. O serviço é cordial, discreto e eficiente. Infalível para um grande jantar. Prestigiado por um público maduro e elitista, ocupa um salão clássico, elegante e sempre cheio – reserve. Prepara receitas mediterrâneas de apresentação impecável, geralmente à base de pescados frescos, como o lombo de dourado com nhoque de abóbora. A adega de vinhos, cheia de grand crus franceses e rótulos argentinos acima dos AR$ 1 000, está entre as mais poderosas da cidade. $$$$
Uno de grandes restaurantes nacionales. En su historia cuenta con highlights increíbles. El cochinillo, el pulpo, la tortilla. Pero a la hora de elegir un plato, habrá que ir por el pescado. Y si bien el atún rojo sale siempre perfecto, nos inclinamos por la argentinísima chernia con cualquiera de sus guarniciones (ideal, los ñoquis de oliva). Eso sí: su aparición en la carta depende de lo que se consiga fresco en plaza. Su precio ronda los 80 pesos.
Clásico de clásicos, Oviedo es una cita obligada para amantes de la buena gastronomía. Si todavía no pasaste por acá, ésta es una buena oportunidad. Su especialidad son los pescados, y su fórmula del éxito, la frescura de las materias primas y su tratamiento. Elegí una de las mesas del elegante salón y pedí las ostras vivas ($14 la unidad) para empezar y, de principal, el filet de trucha salmonada con lemon grass y puerros tiernos ($95). De postre, fondant de chocolate con helado de crema ($45). Atención eficiente de sus mozos, y como plus, una de las mejores cavas de vinos de la ciudad.
Chernia- Nos gustaría decir que recomendamos Oviedo porque su dueño, Emilio Garip, es fanático de Planeta JOY (¡lo es!). Pero lo hicimos por ser uno de grandes restaurantes nacionales. En su historia cuenta con highlights increíbles. El cochinillo, el pulpo, la tortilla. Pero a la hora de elegir un plato, habrá que ir por el pescado. Y si bien el atún rojo sale siempre perfecto, nos inclinamos por la argentinísima chernia con cualquiera de sus guarniciones (ideal, los ñoquis de oliva). Eso sí: su aparición en la carta depende de lo que se consiga fresco en plaza. Su precio ronda los 80 pesos.
www.oviedoresto.com.ar
(Calle Beruti, 2602, 4821-3741; 2ª/sáb 12h/16h e 20h/0h; Cc: A, D, M, V)
SETTE BACCO
Sette Bacco es un coqueto y algo rústico restaurante de Barrio Norte, ambientado como una casona antigua reciclada. Con una carta de cocina italiana bien amplia, va de los carpaccios a las pastas rellenas, pero vos olvidate de todo eso y detenete en el risotto de ossobuco alla milanese.
No importa que sea verano o invierno: vas a probar un plato delicioso, con un arroz carnaroli –grano corto- crocante y a la vez tierno, de una consistencia granulosa que llena la boca, y con abundante y sabroso ossobuco. El secreto es que la carne fue macerada una noche entera con hierbas y luego braseada cuatro horas. Lo sirven en unas cazuelitas de barro que le dan un toque antiguo y están destinadas a garantizar que no se enfríe su gran porción. Sumale unas hebras de queso y rendite. Precio: 58 pesos.
(Aguero 2157, Barrio Norte / T. 4808-0021)
VIEGENER (boulangerie)
Nos encantan sus bombas de pastelera, pero no por eso nos olvidamos sus medialunas de manteca, grandes y consistentes. Vienen en su versión clásica o rellenas de dulce de leche, crema pastelera, dulce de membrillo y hasta de ricota. Para saciar el antojo de algo rico y contundente.
(Coronel Díaz 1855, Barrio Norte)
LOS MOLINOS (boulangerie)
De los mismos dueños de Dos Escudos, esta panadería se autodenomina - con justa razón-, “especialista en medialunas”. Las preparan con ingredientes de primera calidad y son más que generosas. Si llevás una docena ($16) y al pesar el paquete no alcanza los 600 gramos, en el caso de las de manteca, o los 450 gramos, en el caso de la de grasa, te agregan las que sean necesarias para completar el peso justo.
(Av. Las Heras 3014, Barrio Norte / T. 4805-4329)
CROQUE MADAME (brunch)
Una tradición heredada de las mejores salas de Europa y Estados Unidos: el “restaurante del museo”, casi una categoría propia para la gastronomía, por entorno artístico y menú de qualité. En el maravilloso jardín del Museo de Arte Decorativo, con adoquines en el piso y arbustos podados con la simetría de un Joven Manos de Tijera, Croque Madame es menos pretencioso que su nombre y sus aspiraciones, de indudable alcurnia francesa: el Palacio Errázuriz permite que los plebeyos ocupemos sus jardines para probar el equivalente galo a nuestro tostado: el croque. Estrella indiscutida del brunch bajo los árboles, un pan dorado en manteca con jamón cocido, queso gruyere y huevo a la plancha. Elegir únicamente las mesas al aire libre y entregarse al devaneo de un domingo para decir “oh la lá, París”.
(Av. Libertador 1902, Barrio Norte / T. 4806-8639)
Para peixes e frutos do mar não existe melhor lugar na cidade. A inspiração vem da Espanha, mas a cozinha passeia por outras influências - a Itália aparece em pratos de risotos e massas. O menu muda regularmente, mas os chipirones a la plancha, a receita mais famosa da casa (são lulas na chapa), nunca saem do cardápio. Para começar, salada de camarão com abacate e carpaccio de vieiras. Entre os pratos principais, truta com terrine de cogumelos e peixe com nhoque de azeitona. Apesar da fama dos pescados, o setor de carnes merece consideração, como o kobe beef com ervilhas francesa e alho poró.
O ambiente aconchegante combina muita madeira e couro com toalhas impecavelmente brancas e uma bela coleção de vinhos - aliás, a carta está entre as melhores da cidade. O serviço é cordial, discreto e eficiente. Infalível para um grande jantar. Prestigiado por um público maduro e elitista, ocupa um salão clássico, elegante e sempre cheio – reserve. Prepara receitas mediterrâneas de apresentação impecável, geralmente à base de pescados frescos, como o lombo de dourado com nhoque de abóbora. A adega de vinhos, cheia de grand crus franceses e rótulos argentinos acima dos AR$ 1 000, está entre as mais poderosas da cidade. $$$$
Uno de grandes restaurantes nacionales. En su historia cuenta con highlights increíbles. El cochinillo, el pulpo, la tortilla. Pero a la hora de elegir un plato, habrá que ir por el pescado. Y si bien el atún rojo sale siempre perfecto, nos inclinamos por la argentinísima chernia con cualquiera de sus guarniciones (ideal, los ñoquis de oliva). Eso sí: su aparición en la carta depende de lo que se consiga fresco en plaza. Su precio ronda los 80 pesos.
Clásico de clásicos, Oviedo es una cita obligada para amantes de la buena gastronomía. Si todavía no pasaste por acá, ésta es una buena oportunidad. Su especialidad son los pescados, y su fórmula del éxito, la frescura de las materias primas y su tratamiento. Elegí una de las mesas del elegante salón y pedí las ostras vivas ($14 la unidad) para empezar y, de principal, el filet de trucha salmonada con lemon grass y puerros tiernos ($95). De postre, fondant de chocolate con helado de crema ($45). Atención eficiente de sus mozos, y como plus, una de las mejores cavas de vinos de la ciudad.
Chernia- Nos gustaría decir que recomendamos Oviedo porque su dueño, Emilio Garip, es fanático de Planeta JOY (¡lo es!). Pero lo hicimos por ser uno de grandes restaurantes nacionales. En su historia cuenta con highlights increíbles. El cochinillo, el pulpo, la tortilla. Pero a la hora de elegir un plato, habrá que ir por el pescado. Y si bien el atún rojo sale siempre perfecto, nos inclinamos por la argentinísima chernia con cualquiera de sus guarniciones (ideal, los ñoquis de oliva). Eso sí: su aparición en la carta depende de lo que se consiga fresco en plaza. Su precio ronda los 80 pesos.
www.oviedoresto.com.ar
(Calle Beruti, 2602, 4821-3741; 2ª/sáb 12h/16h e 20h/0h; Cc: A, D, M, V)
SETTE BACCO
Sette Bacco es un coqueto y algo rústico restaurante de Barrio Norte, ambientado como una casona antigua reciclada. Con una carta de cocina italiana bien amplia, va de los carpaccios a las pastas rellenas, pero vos olvidate de todo eso y detenete en el risotto de ossobuco alla milanese.
No importa que sea verano o invierno: vas a probar un plato delicioso, con un arroz carnaroli –grano corto- crocante y a la vez tierno, de una consistencia granulosa que llena la boca, y con abundante y sabroso ossobuco. El secreto es que la carne fue macerada una noche entera con hierbas y luego braseada cuatro horas. Lo sirven en unas cazuelitas de barro que le dan un toque antiguo y están destinadas a garantizar que no se enfríe su gran porción. Sumale unas hebras de queso y rendite. Precio: 58 pesos.
(Aguero 2157, Barrio Norte / T. 4808-0021)
VIEGENER (boulangerie)
Nos encantan sus bombas de pastelera, pero no por eso nos olvidamos sus medialunas de manteca, grandes y consistentes. Vienen en su versión clásica o rellenas de dulce de leche, crema pastelera, dulce de membrillo y hasta de ricota. Para saciar el antojo de algo rico y contundente.
(Coronel Díaz 1855, Barrio Norte)
LOS MOLINOS (boulangerie)
De los mismos dueños de Dos Escudos, esta panadería se autodenomina - con justa razón-, “especialista en medialunas”. Las preparan con ingredientes de primera calidad y son más que generosas. Si llevás una docena ($16) y al pesar el paquete no alcanza los 600 gramos, en el caso de las de manteca, o los 450 gramos, en el caso de la de grasa, te agregan las que sean necesarias para completar el peso justo.
(Av. Las Heras 3014, Barrio Norte / T. 4805-4329)
CROQUE MADAME (brunch)
Una tradición heredada de las mejores salas de Europa y Estados Unidos: el “restaurante del museo”, casi una categoría propia para la gastronomía, por entorno artístico y menú de qualité. En el maravilloso jardín del Museo de Arte Decorativo, con adoquines en el piso y arbustos podados con la simetría de un Joven Manos de Tijera, Croque Madame es menos pretencioso que su nombre y sus aspiraciones, de indudable alcurnia francesa: el Palacio Errázuriz permite que los plebeyos ocupemos sus jardines para probar el equivalente galo a nuestro tostado: el croque. Estrella indiscutida del brunch bajo los árboles, un pan dorado en manteca con jamón cocido, queso gruyere y huevo a la plancha. Elegir únicamente las mesas al aire libre y entregarse al devaneo de un domingo para decir “oh la lá, París”.
(Av. Libertador 1902, Barrio Norte / T. 4806-8639)
Comer - Belgrano
BELGRANO
LUCUMMA (ceviches)
Con 11 variedades de ceviche en su carta (van desde el Nikkei, al afrodisíaco, pasando por el mejillones), en este restaurante del bajo Belgrano son especialistas en la materia. Probá el Ceviche Lucumma ($54): una torre de lenguado en leche de tigre y langostinos enteros, que logra un sabor suave y bien equilibrado con el cilantro. Atento a la dulce rodaja de camote, que preparan en una reducción de Fanta –sí, la gaseosa-. Porción abundante, se puede compartir.
(Olazábal 1679, Belgrano / T. 4784-9167)
PARU (ceviches)
En este fashioneta restaurante palermitano de corte Nikkei, que abrió sus puertas en 2009, podés probar media docena de ceviches distintos. Todos elaborados con pescados muy frescos y algún cruce de experiencias culinarias, de los sabores chifas a los clásicos de lima. Inclinate por el Yellow ($58), que sirven con cortes de atún o salmón fresco marinado en ají amarillo peruano, limón y toque especial, que no revelan. El sabor del ají es todo.
(Bonpland 1823 / T. 4778-3307)
LA ESMERALDA (confeitaria)
Inaugurada en 1935, La Esmeralda conserva un estilo clásico, señorial y de buen gusto: vitrinas de madera oscura y un empapelado con arabescos en tonos verdes y grises y detalles dorados. El local tiene un salón para tomar el té con masas y fosforitos. Entre sus recetas más antiguas, está la del postre Gallardo (merengue relleno de crema chantilly con durazno, ananá y frutilla cubierto por frutillas y medallones de chocolate) y la de las masas venecianas con simpáticas caritas de animales de azúcar. Para probar algo salado: los mini strudels de panceta y queso gruyere.
www.confiterialaesmeralda.com/ (Avenida Juramento 2123/25, Belgrano)
RITZ (confeitaria)
La confitería Ritz es el imperio de los sándwiches de miga. El pan es fresco y bien aireado. Los rellenos son multitud: de palmitos, de atún, de salmón, de jamón crudo, de queso, de lechuga, de huevo, de pavita y hasta de durazno, entre otros. Todos se pueden combinar entre sí. Lamentablemente, el toque de distinción del nombre (que remite al hotel parisino famoso por su refinamiento y perfección) no coincide con la ambientación de vitrinas y mesas baratas. Los productos son de buena calidad, aunque la abundancia de detalles decorativos confunde. En cuanto a lo dulce, la torta Mil Hojas asegura una presentación sobria y un sabor delicioso.
http://www.confiteriaritz.com.ar
(Avenida Federico Lacroze 2425, Belgrano)
DOPPIO ZERO
Muchos ricos platos en Doppio Zero, el pequeño restó italiano que recientemente se mudó a la vuelta de su locación original.Maravilloso su ossobuco a la milanese, sus huevos al tartufo y las endivias gratinadas. Pero no podemos obviar sus pastas.
Nos quedamos con los ravioles de rosbif, que es estofado en hierbas durante doce horas. Durante algún tiempo los salteaban en manteca y salvia, pero ahora los sirven en brodo (caldo) de carne y se comen con cuchara. Se le agregan apenas unas pocas hebras de parmesano, y listo. Sabores simples y honestos. De los mejores platos de pasta rellena de la ciudad.
Ravioles de rosbif: 44 pesos.
Akman, socio propietario trabajó en Barcelona entre 2000 y 2003. No Doppio Zero se puede pedir a la carta ou um menu desgustação con la propuesta casi lúdica de Akman. “La gracia está en que la gente se divierte –afirma- porque vos le das de comer en el momento. Cuando llega a Doppio y le preguntás qué le gusta y qué no, enseguida les propongo hacer el menú degustación en el que vas a probar los platos más importantes de la carta”. Si ya lo hiciste una vez, te cambian los platos para que puedas hacer una comida a la italiana, del antipasto a los postres, pero con sabores nuevos.
(Soldado de la Independencia 1238, Belgrano / T. 4899-0162
SUCRE
A casa fica num grande cubo de concreto com pé-direito alto e clima moderninho. Tão contemporâneo quanto o ambiente, o menu tem ingredientes que parecem não combinar – mas só parecem. Pratos como o peixe em crosta de azeitonas e mostarda sobre cama de batata e maçã surpreendem pelo equilíbrio. $$$$
(Calle Sucre, 676, 4782-9082; 12h/16h e 20h/1h; Cc: A, D, M, V)
Fontes: Joy e outro
Passeio:
Linha D do metro, até Juramento
Descer em Olleros e ir a pé até Cabildo
Lojas no trecho entre Monroe e La Pampa.
Siga pela Cabildo até Juramento.
Plaza Manoel Belgrano
Museo de Arte Espanol
Museu Historico sarmiento
Desca ate Arribanos – Chinatown
Barrancas de Belgrano
LUCUMMA (ceviches)
Con 11 variedades de ceviche en su carta (van desde el Nikkei, al afrodisíaco, pasando por el mejillones), en este restaurante del bajo Belgrano son especialistas en la materia. Probá el Ceviche Lucumma ($54): una torre de lenguado en leche de tigre y langostinos enteros, que logra un sabor suave y bien equilibrado con el cilantro. Atento a la dulce rodaja de camote, que preparan en una reducción de Fanta –sí, la gaseosa-. Porción abundante, se puede compartir.
(Olazábal 1679, Belgrano / T. 4784-9167)
PARU (ceviches)
En este fashioneta restaurante palermitano de corte Nikkei, que abrió sus puertas en 2009, podés probar media docena de ceviches distintos. Todos elaborados con pescados muy frescos y algún cruce de experiencias culinarias, de los sabores chifas a los clásicos de lima. Inclinate por el Yellow ($58), que sirven con cortes de atún o salmón fresco marinado en ají amarillo peruano, limón y toque especial, que no revelan. El sabor del ají es todo.
(Bonpland 1823 / T. 4778-3307)
LA ESMERALDA (confeitaria)
Inaugurada en 1935, La Esmeralda conserva un estilo clásico, señorial y de buen gusto: vitrinas de madera oscura y un empapelado con arabescos en tonos verdes y grises y detalles dorados. El local tiene un salón para tomar el té con masas y fosforitos. Entre sus recetas más antiguas, está la del postre Gallardo (merengue relleno de crema chantilly con durazno, ananá y frutilla cubierto por frutillas y medallones de chocolate) y la de las masas venecianas con simpáticas caritas de animales de azúcar. Para probar algo salado: los mini strudels de panceta y queso gruyere.
www.confiterialaesmeralda.com/ (Avenida Juramento 2123/25, Belgrano)
RITZ (confeitaria)
La confitería Ritz es el imperio de los sándwiches de miga. El pan es fresco y bien aireado. Los rellenos son multitud: de palmitos, de atún, de salmón, de jamón crudo, de queso, de lechuga, de huevo, de pavita y hasta de durazno, entre otros. Todos se pueden combinar entre sí. Lamentablemente, el toque de distinción del nombre (que remite al hotel parisino famoso por su refinamiento y perfección) no coincide con la ambientación de vitrinas y mesas baratas. Los productos son de buena calidad, aunque la abundancia de detalles decorativos confunde. En cuanto a lo dulce, la torta Mil Hojas asegura una presentación sobria y un sabor delicioso.
http://www.confiteriaritz.com.ar
(Avenida Federico Lacroze 2425, Belgrano)
DOPPIO ZERO
Muchos ricos platos en Doppio Zero, el pequeño restó italiano que recientemente se mudó a la vuelta de su locación original.Maravilloso su ossobuco a la milanese, sus huevos al tartufo y las endivias gratinadas. Pero no podemos obviar sus pastas.
Nos quedamos con los ravioles de rosbif, que es estofado en hierbas durante doce horas. Durante algún tiempo los salteaban en manteca y salvia, pero ahora los sirven en brodo (caldo) de carne y se comen con cuchara. Se le agregan apenas unas pocas hebras de parmesano, y listo. Sabores simples y honestos. De los mejores platos de pasta rellena de la ciudad.
Ravioles de rosbif: 44 pesos.
Akman, socio propietario trabajó en Barcelona entre 2000 y 2003. No Doppio Zero se puede pedir a la carta ou um menu desgustação con la propuesta casi lúdica de Akman. “La gracia está en que la gente se divierte –afirma- porque vos le das de comer en el momento. Cuando llega a Doppio y le preguntás qué le gusta y qué no, enseguida les propongo hacer el menú degustación en el que vas a probar los platos más importantes de la carta”. Si ya lo hiciste una vez, te cambian los platos para que puedas hacer una comida a la italiana, del antipasto a los postres, pero con sabores nuevos.
(Soldado de la Independencia 1238, Belgrano / T. 4899-0162
SUCRE
A casa fica num grande cubo de concreto com pé-direito alto e clima moderninho. Tão contemporâneo quanto o ambiente, o menu tem ingredientes que parecem não combinar – mas só parecem. Pratos como o peixe em crosta de azeitonas e mostarda sobre cama de batata e maçã surpreendem pelo equilíbrio. $$$$
(Calle Sucre, 676, 4782-9082; 12h/16h e 20h/1h; Cc: A, D, M, V)
Fontes: Joy e outro
Passeio:
Linha D do metro, até Juramento
Descer em Olleros e ir a pé até Cabildo
Lojas no trecho entre Monroe e La Pampa.
Siga pela Cabildo até Juramento.
Plaza Manoel Belgrano
Museo de Arte Espanol
Museu Historico sarmiento
Desca ate Arribanos – Chinatown
Barrancas de Belgrano
Comer - San Telmo
LA VINERIA DE GUALTERIO BOLIVAR
Comer ali é sempre uma surpresa: o cliente escolhe entre os menus degustação de nove e de 14 etapas, com a possibilidade de harmonização com vinhos. As receitas, que são criadas dia a dia, ficam detalhadas numa pequena lousa. A única certeza que se tem é de que a sequência será ousada: pode ser, por exemplo, dia de bochecha de vaca com quinua ou de carne de porco com espuma e gelatina de maçã. $$$$$
La invitación al World Gourmet Food Festival de Bangkok a Alejandro Digilio marcó uno de los eventos gastronómicos del año. A la vuelta de este y cualquier viaje, su casa sigue estando en San Telmo donde mantiene su cocina de vanguardia, su trabajo a la vista y sus platos creativos.
El menú de 16 pasos (250 pesos, sin vino) que propone La Vinería es un viaje. Casi tres horas de un tour gastronómico de vanguardia saltando de ración en ración. Nada parecido a lo que estamos acostumbrados a ver y probar.
Alejandro Digilio, su chef y propietario, interpreta el sentido general de la gastronomía molecular y plantea un menú en el que se pasa por la sorpresa, la admiración y la duda franca. “¿Cómo se hace tal plato?”, “¿de dónde proviene ese gusto inclasificable?” son algunas de las preguntas que se formula el comensal. Es costoso porque emplea técnicas muy diversas a lo largo de todos los pasos. “Métodos al servicio del placer”, sostiene Digilio. En la lista de vinos, hay etiquetas de alta gama (por encima de los 150 pesos) y otros de precio medio. El lugar tiene capacidad para 20 cubiertos y sorprende por su austeridad: la atención al detalle en cada uno de los platos no es la misma que se le presta a la ambientación, que podría mejorar. Cuestiones estéticas al margen, es el mejor establecimiento de Buenos Aires para introducirse al abecé de la cocina molecular.
(Calle Bolívar, 865, 4361-4709; 3ª/dom 13h/16h e 21h/0h; Cc: A, M, V)
MORENO
"Cochinillo al vacío; cocción 11 horas a 72°C con salsa de ajos, ketchup oriental, papardelle con salsa Alfredo" / $ 75
La vanguardia molecular no podía faltar. Aquí, tanto más oneroso que el cochinillo resulta su delicado tratamiento: nada menos que once horas de cocción controlada por una brigada de alta cocina. El modus operandi es casi clínico. La porción se cuece sellada al vacío (lo cual requiere una máquina especial) y se deposita en lo que Dante Liporace (chef de Moreno) define como “la Ferrari de los hornos”, un convector especial para cocinarlo a 72 grados. El valor del aparato ronda los 20 mil euros. El cochinillo sale -y sabe- perfecto. La baja temperatura no destruye las células de la carne, por eso quedan rosadas, jugosas, y -literalmente- se deshace en la boca. El plato se completa con salsa de ajos, ketchup oriental y unos papardelle amasados a mano, rociados con la salsa Alfredo, la vía láctea de las salsas: manteca, parmesano y crema.
Moreno 372, San Telmo / T. 5291-2380 / 8890
SAGARDI
"Cogote de merluza a la Donosthiarra, abierto a la parrilla con las ventrescas y el lomo, un restito de aceite de oliva, láminas de ajo cocido, guindillas y perejil fresco" / $136
Un referente de la cocina vasca que este año abrió su casa en San Telmo. Al lado de su enorme barra de pinchos se ve un asador alimentado con carbón de quebracho grande. Pasan por allí casi todos los platos de la carta, como este cogote de merluza, que sale de una pieza de tres kilos, recién salida del mar. La cosa es así: depositan al grill la gran cabeza abierta al medio, con parte del lomo y su ventresca (vientre del pescado), condimentado con sal marina. La asan brevemente, la retiran y la reposan rociándola con vinagre de manzana. La Donhostiarra es una preparación que se elabora en el momento: un fondo generoso de Eliá Blend (oliva extra virgen de primera calidad, coupage de aceitunas seleccionadas de diferentes variedades) donde sofríen las guindillas (sabrosos pimientos picantes traídos de España), láminas de ajo y perejil fresco. Un plato de pescadores, sencillo pero no simple, que aquí cobra una dimensión de lujo.
Humberto Primo 319/333, San Telmo / T. 4361-2538
ARAMBURU
Para quem quiser testar um bom restaurante francês, com direito à menu degustação. El chef Gonzalo Aramburu (discípulo de Daniel Boulud) ofrece unos 11 pasos, lo que además, le permite “hacer la cocina creativa que le gusta”, según explica el joven que usó varias sartenes con dos y tres estrellas Michelín en Europa.
(Calle Salta, 1050. San Telmo. Telefone: 4305.0439. http://www.arambururesto.com/)
M (nikkei)
En un edificio del siglo XIX, donde funcionaba la clásica tanguería Michelangelo, se instaló este restó de cocina Nikkei. Con diferentes salones, el lugar contrasta su ambientación moderna con paredes de ladrillo a cal y canto y techos abovedados.
La carta es amplia: se ve lo japonés en nigiris, sashimis y makis de autor, lo peruano en los ceviches, y la fusión en platos como el Takyaki (un Tacu Tacu con mariscos Nikkei al wok).
Excelente barra de tragos y carta de vinos. Opción ideal para una salida fashion.Tiraditos, com o polvo em textura perfeita, mas um salmão com sabor completamente escondido pelo molho forte de maracujá. Ceviches. Apenas ok. E o tempura: melhor prato da noite.
(Balcarce 433, San Telmo / T. 4331-3879)
DOBAK TEK (Croata)
Los croatas no sólo inventaron las corbatas. También tienen su cocina nacional representada por este pequeño reducto ubicado en San Telmo, administrado por la familia Rusendic.
La cocina es un poco hipercalórica pero de factura casera y muy sabrosa. Como entradas ofrecen leberwurst y un fiambre de cerdo ahumado. Después, gulash, ajíes rellenos o un codillo de cerdo de tamaño obsceno, acompañado por una parva de chucrut. Pero la especialidad de la casa son los strudel, dulces o salados, hechos con una masa grande como una sábana y fina como una estampilla que las mujeres de la familia amasan con sorprendente destreza.Entre 50 y 60 pesos per cápita.
(Av. San Juan 548, San Telmo / T. 4307-5235)
Café San Juan
Si algo les faltaba a los bistrós para consumar su revancha era llegar a la televisión. Y en 2010 Café San Juan lo hizo con su cocinero Leandro Cristóbal consagrándose como el más rockero de los chefs catódicos. Felizmente nada cambió en el Café, y ahí está Leandro cada día, entre los fuegos, sacando a la cancha cada plato. Pionero y propulsor de la movida, Café San Juan se mantiene siempre surfeando en lo más alto de la ola.
Acá no se a va buscar decoración, sino comida mediterránea de primera. El chef Leandro Cristóbal conduce este bistró familiar con verdadera dedicación y ojo clínico para el producto. En eso, el rigor se impone: si no encuentra buen tomate en el mercado, por ejemplo, no hay platos con tomate en las pizarras. Se lucen las carnes no tradicionales como conejo, liebre o pescados de río. Destacan el paté, los escabeches y la pasta, todo fatto in casa y servido en porciones generosas. Cocina simple, con estilo refinado y texturas contrastantes. Precios muy razonables. Mesas abigarradas. Capacidad: 34 cubiertos.
(Av. San Juan 450, San Telmo / T. 4300-1112)
Caseros
A metros de Parque Lezama, este bistró es conducido por Santiago Leone y Silvia Trouilh (ex Mallmann y Faena), quienes abordan una cocina francesa, entre casera y profesional. La carta es breve, con predominio de vegetales y productos de mar, y completa en carnes aunque no hay parrilla. Los platos cambian cada dos meses. Rica la polenta a la plancha con hongos y el matambre de cerdo con endibias. Todo es blanco en este ambiente reducido con cocina a la vista. Lo único que le pone color son los centros de mesa hechos con hortalizas. Precio muy razonables. No más de 60 pesos por persona, más bebidas, claro. Es uno de los más nuevos entre los mejores restaurantes de autor que ofrece Buenis Aires. Capacidad: 45 cubiertos
(Av. Caseros 486, San Telmo / T. 4307-4729)
De Lira
Javier Avilés Lira trabajó un tiempo en San Pedro de Atacama antes de llegar a Buenos Aires y foguearse en las cocinas de Plaza Mayor y Sottovoce. Al abrir su boliche en el extremo sur de la ciudad volvió a los sabores de su país. En los mercados porteños consigue quinoa, buenos mariscos y el mejor lomo para preparar “a lo pobre” y reivindicar este y otros platos de la cocina popular chilena.
(Defensa 1336, San Telmo / T. 4300-3082)
El Casal de Catalunya
Cataluña está representada por su geografía: mar, bosque y montaña; de esos espacios agrestes extrae sus insumos para la cocina. Mariscos, peces, aves, cabritos, cochinillos, conejos, setas y hongos forman la base gastronómica, a veces incluso combinándose en un solo plato (por ejemplo, conejo con langostinos), y también incorporando el arroz. Existen singularidades como la paella de fideos o fideuá, que según la leyenda surgió en altamar siglos atrás, cuando a un grupo de marineros se le antojó, ante la ausencia de arroz, preparar una paella con fideos trozados. Otra peculiaridad son las salsas, que llevan tanta o más elaboración que los platos y constan siempre de ajo y tomate. De éstas cabe destacar el ali i oli (mayonesa curada en ajo y aceite) y la escalibada (berenjenas, pimientos asados y cebollas), que también se sirven como aperitivo acompañadas de pa amb tomàquet, lonjas frotadas en ajo, aceite de oliva y tomate. En cuanto a la pastelería se destacan los chocolates artesanales, como los producidos por la firma Sampaka.
Este clásico reducto funciona en el Centro Catalán. Algunos platos típicos son el pollo con cigalas, conejo con all i oli y chipirones a la plancha, aunque su emblema es el cochinillo que se corta con un plato y se comparte entre cinco personas. Otro clásico es la parrillada de setas, con gírgolas, portobellos, hongos de pino y champiñones. Para el postre, crema catalana (natilla con azúcar quemada) y sopa de frutos rojos, con moras y arándanos completos en su jugo.
Chacabuco 863, San Telmo / T. 4361-0191
El Desnível
Bom e barato, só não é lá muito bonito. Já não é mais um endereço frequentado apenas por portenhos. Hoje, principalmente aos domingos, fica tomado de turistas, que rumam para lá depois (ou antes) de visitar a clássica Feira de San Telmo, a poucos passos dali. Depois das 13h haverá uma boa fila, com toda a certeza. Boa oportunidade para provar as boas empanadas da casa, que ficam expostas no balcão. Mas, como boa parrilla, a especialidade são as carnes. O bife de chorizo tem muitos devotos: é um dos melhores da cidade, assim como as mollejas (o timo). Apesar da boa qualidade, os preços continuam camaradas, ainda mais diante da atual situação cambial. Mas tem uma inconveniência: não aceita cartão de crédito.
(Defensa 855, San Telmo. Tel. (11) 4300-9081)
Nonna Biana
Estados Unidos, 407, San Telmo, Buenos Aires.
Fonte:Planeta Joy, O Globo, Comidinha
Comer ali é sempre uma surpresa: o cliente escolhe entre os menus degustação de nove e de 14 etapas, com a possibilidade de harmonização com vinhos. As receitas, que são criadas dia a dia, ficam detalhadas numa pequena lousa. A única certeza que se tem é de que a sequência será ousada: pode ser, por exemplo, dia de bochecha de vaca com quinua ou de carne de porco com espuma e gelatina de maçã. $$$$$
La invitación al World Gourmet Food Festival de Bangkok a Alejandro Digilio marcó uno de los eventos gastronómicos del año. A la vuelta de este y cualquier viaje, su casa sigue estando en San Telmo donde mantiene su cocina de vanguardia, su trabajo a la vista y sus platos creativos.
El menú de 16 pasos (250 pesos, sin vino) que propone La Vinería es un viaje. Casi tres horas de un tour gastronómico de vanguardia saltando de ración en ración. Nada parecido a lo que estamos acostumbrados a ver y probar.
Alejandro Digilio, su chef y propietario, interpreta el sentido general de la gastronomía molecular y plantea un menú en el que se pasa por la sorpresa, la admiración y la duda franca. “¿Cómo se hace tal plato?”, “¿de dónde proviene ese gusto inclasificable?” son algunas de las preguntas que se formula el comensal. Es costoso porque emplea técnicas muy diversas a lo largo de todos los pasos. “Métodos al servicio del placer”, sostiene Digilio. En la lista de vinos, hay etiquetas de alta gama (por encima de los 150 pesos) y otros de precio medio. El lugar tiene capacidad para 20 cubiertos y sorprende por su austeridad: la atención al detalle en cada uno de los platos no es la misma que se le presta a la ambientación, que podría mejorar. Cuestiones estéticas al margen, es el mejor establecimiento de Buenos Aires para introducirse al abecé de la cocina molecular.
(Calle Bolívar, 865, 4361-4709; 3ª/dom 13h/16h e 21h/0h; Cc: A, M, V)
MORENO
"Cochinillo al vacío; cocción 11 horas a 72°C con salsa de ajos, ketchup oriental, papardelle con salsa Alfredo" / $ 75
La vanguardia molecular no podía faltar. Aquí, tanto más oneroso que el cochinillo resulta su delicado tratamiento: nada menos que once horas de cocción controlada por una brigada de alta cocina. El modus operandi es casi clínico. La porción se cuece sellada al vacío (lo cual requiere una máquina especial) y se deposita en lo que Dante Liporace (chef de Moreno) define como “la Ferrari de los hornos”, un convector especial para cocinarlo a 72 grados. El valor del aparato ronda los 20 mil euros. El cochinillo sale -y sabe- perfecto. La baja temperatura no destruye las células de la carne, por eso quedan rosadas, jugosas, y -literalmente- se deshace en la boca. El plato se completa con salsa de ajos, ketchup oriental y unos papardelle amasados a mano, rociados con la salsa Alfredo, la vía láctea de las salsas: manteca, parmesano y crema.
Moreno 372, San Telmo / T. 5291-2380 / 8890
SAGARDI
"Cogote de merluza a la Donosthiarra, abierto a la parrilla con las ventrescas y el lomo, un restito de aceite de oliva, láminas de ajo cocido, guindillas y perejil fresco" / $136
Un referente de la cocina vasca que este año abrió su casa en San Telmo. Al lado de su enorme barra de pinchos se ve un asador alimentado con carbón de quebracho grande. Pasan por allí casi todos los platos de la carta, como este cogote de merluza, que sale de una pieza de tres kilos, recién salida del mar. La cosa es así: depositan al grill la gran cabeza abierta al medio, con parte del lomo y su ventresca (vientre del pescado), condimentado con sal marina. La asan brevemente, la retiran y la reposan rociándola con vinagre de manzana. La Donhostiarra es una preparación que se elabora en el momento: un fondo generoso de Eliá Blend (oliva extra virgen de primera calidad, coupage de aceitunas seleccionadas de diferentes variedades) donde sofríen las guindillas (sabrosos pimientos picantes traídos de España), láminas de ajo y perejil fresco. Un plato de pescadores, sencillo pero no simple, que aquí cobra una dimensión de lujo.
Humberto Primo 319/333, San Telmo / T. 4361-2538
ARAMBURU
Para quem quiser testar um bom restaurante francês, com direito à menu degustação. El chef Gonzalo Aramburu (discípulo de Daniel Boulud) ofrece unos 11 pasos, lo que además, le permite “hacer la cocina creativa que le gusta”, según explica el joven que usó varias sartenes con dos y tres estrellas Michelín en Europa.
(Calle Salta, 1050. San Telmo. Telefone: 4305.0439. http://www.arambururesto.com/)
M (nikkei)
En un edificio del siglo XIX, donde funcionaba la clásica tanguería Michelangelo, se instaló este restó de cocina Nikkei. Con diferentes salones, el lugar contrasta su ambientación moderna con paredes de ladrillo a cal y canto y techos abovedados.
La carta es amplia: se ve lo japonés en nigiris, sashimis y makis de autor, lo peruano en los ceviches, y la fusión en platos como el Takyaki (un Tacu Tacu con mariscos Nikkei al wok).
Excelente barra de tragos y carta de vinos. Opción ideal para una salida fashion.Tiraditos, com o polvo em textura perfeita, mas um salmão com sabor completamente escondido pelo molho forte de maracujá. Ceviches. Apenas ok. E o tempura: melhor prato da noite.
(Balcarce 433, San Telmo / T. 4331-3879)
DOBAK TEK (Croata)
Los croatas no sólo inventaron las corbatas. También tienen su cocina nacional representada por este pequeño reducto ubicado en San Telmo, administrado por la familia Rusendic.
La cocina es un poco hipercalórica pero de factura casera y muy sabrosa. Como entradas ofrecen leberwurst y un fiambre de cerdo ahumado. Después, gulash, ajíes rellenos o un codillo de cerdo de tamaño obsceno, acompañado por una parva de chucrut. Pero la especialidad de la casa son los strudel, dulces o salados, hechos con una masa grande como una sábana y fina como una estampilla que las mujeres de la familia amasan con sorprendente destreza.Entre 50 y 60 pesos per cápita.
(Av. San Juan 548, San Telmo / T. 4307-5235)
Café San Juan
Si algo les faltaba a los bistrós para consumar su revancha era llegar a la televisión. Y en 2010 Café San Juan lo hizo con su cocinero Leandro Cristóbal consagrándose como el más rockero de los chefs catódicos. Felizmente nada cambió en el Café, y ahí está Leandro cada día, entre los fuegos, sacando a la cancha cada plato. Pionero y propulsor de la movida, Café San Juan se mantiene siempre surfeando en lo más alto de la ola.
Acá no se a va buscar decoración, sino comida mediterránea de primera. El chef Leandro Cristóbal conduce este bistró familiar con verdadera dedicación y ojo clínico para el producto. En eso, el rigor se impone: si no encuentra buen tomate en el mercado, por ejemplo, no hay platos con tomate en las pizarras. Se lucen las carnes no tradicionales como conejo, liebre o pescados de río. Destacan el paté, los escabeches y la pasta, todo fatto in casa y servido en porciones generosas. Cocina simple, con estilo refinado y texturas contrastantes. Precios muy razonables. Mesas abigarradas. Capacidad: 34 cubiertos.
(Av. San Juan 450, San Telmo / T. 4300-1112)
Caseros
A metros de Parque Lezama, este bistró es conducido por Santiago Leone y Silvia Trouilh (ex Mallmann y Faena), quienes abordan una cocina francesa, entre casera y profesional. La carta es breve, con predominio de vegetales y productos de mar, y completa en carnes aunque no hay parrilla. Los platos cambian cada dos meses. Rica la polenta a la plancha con hongos y el matambre de cerdo con endibias. Todo es blanco en este ambiente reducido con cocina a la vista. Lo único que le pone color son los centros de mesa hechos con hortalizas. Precio muy razonables. No más de 60 pesos por persona, más bebidas, claro. Es uno de los más nuevos entre los mejores restaurantes de autor que ofrece Buenis Aires. Capacidad: 45 cubiertos
(Av. Caseros 486, San Telmo / T. 4307-4729)
De Lira
Javier Avilés Lira trabajó un tiempo en San Pedro de Atacama antes de llegar a Buenos Aires y foguearse en las cocinas de Plaza Mayor y Sottovoce. Al abrir su boliche en el extremo sur de la ciudad volvió a los sabores de su país. En los mercados porteños consigue quinoa, buenos mariscos y el mejor lomo para preparar “a lo pobre” y reivindicar este y otros platos de la cocina popular chilena.
(Defensa 1336, San Telmo / T. 4300-3082)
El Casal de Catalunya
Cataluña está representada por su geografía: mar, bosque y montaña; de esos espacios agrestes extrae sus insumos para la cocina. Mariscos, peces, aves, cabritos, cochinillos, conejos, setas y hongos forman la base gastronómica, a veces incluso combinándose en un solo plato (por ejemplo, conejo con langostinos), y también incorporando el arroz. Existen singularidades como la paella de fideos o fideuá, que según la leyenda surgió en altamar siglos atrás, cuando a un grupo de marineros se le antojó, ante la ausencia de arroz, preparar una paella con fideos trozados. Otra peculiaridad son las salsas, que llevan tanta o más elaboración que los platos y constan siempre de ajo y tomate. De éstas cabe destacar el ali i oli (mayonesa curada en ajo y aceite) y la escalibada (berenjenas, pimientos asados y cebollas), que también se sirven como aperitivo acompañadas de pa amb tomàquet, lonjas frotadas en ajo, aceite de oliva y tomate. En cuanto a la pastelería se destacan los chocolates artesanales, como los producidos por la firma Sampaka.
Este clásico reducto funciona en el Centro Catalán. Algunos platos típicos son el pollo con cigalas, conejo con all i oli y chipirones a la plancha, aunque su emblema es el cochinillo que se corta con un plato y se comparte entre cinco personas. Otro clásico es la parrillada de setas, con gírgolas, portobellos, hongos de pino y champiñones. Para el postre, crema catalana (natilla con azúcar quemada) y sopa de frutos rojos, con moras y arándanos completos en su jugo.
Chacabuco 863, San Telmo / T. 4361-0191
El Desnível
Bom e barato, só não é lá muito bonito. Já não é mais um endereço frequentado apenas por portenhos. Hoje, principalmente aos domingos, fica tomado de turistas, que rumam para lá depois (ou antes) de visitar a clássica Feira de San Telmo, a poucos passos dali. Depois das 13h haverá uma boa fila, com toda a certeza. Boa oportunidade para provar as boas empanadas da casa, que ficam expostas no balcão. Mas, como boa parrilla, a especialidade são as carnes. O bife de chorizo tem muitos devotos: é um dos melhores da cidade, assim como as mollejas (o timo). Apesar da boa qualidade, os preços continuam camaradas, ainda mais diante da atual situação cambial. Mas tem uma inconveniência: não aceita cartão de crédito.
(Defensa 855, San Telmo. Tel. (11) 4300-9081)
Nonna Biana
Estados Unidos, 407, San Telmo, Buenos Aires.
Fonte:Planeta Joy, O Globo, Comidinha
Comer - Recoleta
LE SUD
Um francês com sotaque argentino. Escolha uma mesa na janela para poder acompanhar o movimento na charmosa Calle Arroyo, endereço de antiquários e galerias de arte. Desde o meio do ano quem comanda a cozinha é o chef francês Olivier Falchi, que manteve o estilo do restaurante: uma cozinha criativa de inspiração francesa com influência mediterrânea e ingredientes argentinos.
As carnes são um dos pontos altos do menu. O ojo de bife as costelas de vitela estão entre as especialidades, e tem uma ótima carta de vinhos. O menu muda radicalmente do almoço para o jantar. À tarde, uma boa pedida é o prato do dia servido com uma taça de vinho (por 80 pesos). À noite a coisa fica mais séria é a melhor escolha é o menu degustação de seis etapas (250 pesos, R$ 110), com cada um dos pratos harmonizados com vinhos da Catena Zapata.
Ostras en jalea de agua de mar cruzó de un restaurante a otro siguiendo a su chef. Nació en el Hotel Madero, cuando Olivier Falchi trabajaba allí. Y hoy está en Le Sud, Hotel Sofitel Arroyo, donde el mismo Falchi fue nombrado chef ejecutivo. Estas ostras logran mantener el delicado equilibrio entre la frescura de la materia prima y una técnica que le hace ganar en sabor. Es comer un bocado del mar de las costas bretonas, con su aroma a yodo, sal, viento y libertad. Precio: 35 pesos.
Le Sud: Arroyo 841 (Hotel Sofitel), Plaza San Martín.
Tel. 11) 4131-0130 www.sofitelbuenosaires.com.ar
LA BOURGONE
Localizado em pleno coração da Recoleta, no sofisticado Hotel Alvear, o La Bourgone é um dos mais conceituados, senão o mais renomado restaurante francês de Buenos Aires; o único Relais & Gourmand da Argentina. Sua deliciosa cozinha francesa e internacional é comandada pelo Chef Jean Paul Bondoux (o Chef também possui uma filial em Mendoza, dentro da Bodega Carlos Pulenta).
O ambiente é um pouco antiguado, o carpet e os móveis são bem anos 80. Por outro lado, os pratos são impecáveis, muito bem apresentados, com ingredientes de alta qualidade e um sabor incomparável; capaz de desarmar até mesmo o mais feroz dos críticos. E o piano de cauda, nas mãos certas, deixa o ambiente bem agradável. Sem dúvida, uma visita altamente recomendada, se não fosse por um ponto: o preço elevado.
Os pratos principais giram em torno de $130, as entradas $90 e uma pequena garrafa de água (Evian) não sai por menos de $18, mas se o seu orçamento permitir uma extravagância dessas, vá em frente e aproveite cada minuto. Antes de começar a refeição, não deixe de provar os pães. Com uma variedade e o sabor excepcionais eles estão longe de ser um simples couvert.
Para entrada, que tal uma Terrine de Foie Gras ($128)? Como prato principal Trilogia de Cordeiro ($128) é fantástica; uma oportunidade única de saborear, em um mesmo prato, três diferentes cortes e preparos da carne de cordeiro. Uma interpretação mais sofisticada para os tradicionais cortes de gado pode ser experimentada no delicioso Ojo de Bife ao molho de Cognac e vegetais ($122); uma carne suculenta e macia, acompanhada por um molho aromático e vegetais no ponto exato.
A carta de vinhos é bem diversificada, contudo os preços são altos para o padrão portenho, alguns bons Malbec, por exemplo, podem começar por volta de $95. As sobremesas e o carrinho de queijos são um capitulo a parte, peça o Sorvete de Figo com Peras Confitadas ($66).
Quesos - Recomendar la mesa de quesos de La Bourgogne no busca desmerecer la impecable cocina de Jean Paul Bondeaux, uno de los más grandes (y caprichosos) chefs del país. Pero la mesa de quesos es fantástica y muy superior a la de otros restaurantes (sólo le compite la del Palacio Duhau, donde es algo avasallante).
En La Bourgogne, la mesa de quesos está a la vista, y se le acerca al comensal para que elija los que quiere. No sabemos cómo hacen, pero cada queso está siempre en su madurez justa. Sea nacional o importado, blando o duro, de proveedor pequeño y o grande. Se nota la cuidada selección, el equilibrio entre variedades. Diez puntos.
La Bourgogne - O segundo melhor da cidade, fica no Alvear. Mas tem uma vantagem. Enquanto a casa da família Concaro funciona em um hotel decadente, o chef Jean-Paul Bondoux trabalha no hotel mais tradicional da cidade, o Alvear. Isso faz de um jantar no La Bourgogne uma experiência inesquecível em todos os aspectos. A começar pelo serviço impecável, pelo ambiente elegante e romântico, muito propício para uma refeição a dois.
Mas o que importa é a comida. E ela é levada a sério. Para isso são usados ingredientes nobres, de trufas e foie gras a carnes de caça, como a perdiz e o javali. A matéria-prima de primeira qualidade é muito bem trabalhada na cozinha, resultando em pratos criativos, como ostras frescas com caviar e shot de maçã verde. Antes da sobremesa peça pelo carrinho de queijnhos. E, depois dela, não dispense os chás preparados com produtos frescos.
Ayacucho, 2027 – Recoleta
Tel. 4808-2100 / 4805-3857
Fonte: Joy e qVinho
L’ABEILLE
Uno de los bares más sofisticados de la ciudad, situado en la calle Arroyo, una de las más elegantes de Recoleta, en el mismo edificio donde funcionaba la disco Mau Mau. Aquí la comida se sirve para acompañar el té de la tarde (excelentes dulces y pâtisserie), o los tragos en la fastuosa barra del subsuelo. Sándwiches, blinis y un exclusivo caviar ossetra uruguayo que se cobra a precio de oro. Un lujo que vale la pena.
(Arroyo 872, Recoleta / T. 4314-2213)
La Cabaña (argentino)
(Calle Rodriguez Peña, 1967, 4814-0001; 2ª/sáb 12h30/0h, dom 12h/16h; Cc: A, D, M, V)
Celebrado na Calle Entre Rios nos idos anos 1930 até 1996, o La Cabaña reencontrou-se com o glamour em 2003, ao ser reaberto na Recoleta pela mesma rede do Copacabana Palace. Lustres coloniais, cadeiras de couro e até um par de bois empalhados, colocados logo à entrada, recriam a decoração pampeana da antiga casa. O menu, mais caro que a média parrillera, inclui cortes de kobe beef. $$$$
Resto (francês)
(Calle Montevideo, 938, 4816-6711; 2ª/4ª 12h/15h, 5ª/6ª 20h30/23h)
Pequena e acolhedora, a casa, que funciona dentro da Sociedade Central de Arquitetos, atende no máximo 30 pessoas por vez – para o jantar, reserve. O atendimento é tão cuidadoso quanto o preparo das receitas, caso da codorna recheada com acelga e amêndoas e do peito de pato com galette de batatas e pera assada. Como sobremesa, experimente o sorvete de ameixa. $$$
Duhau (variado)
(Hotel Palácio Duhau Park Hyatt)
(Avenida Alvear, 1661, 5171-1340; 3ª/sáb 20h30/0h; Cc: A, D, M, V)
É o restaurante mais requintado desse lindíssimo hotel, instalado num palácio de 1934. Mas não espere nenhuma antiguidade por ali: a decoração é bem atual, com sofá de veludo vermelho, lustre que mais parece obra de arte, luz indireta e música clássica ambiente. O cardápio tem duas vertentes, uma que beira a cozinha contemporânea e outra, mais segura, com boas carnes assadas na parrilla. Depois de comer, aproveite para dar uma volta no belo jardim do hotel. $$$$$
El Almacén de Los Milagros (variado)
(Avenida Presidente Manuel Quintana, 210, 4814-0533; 2ª/sáb 8h/0h; Cc: A, M)
Bistrô clean e descontraído, exala frescor da decoração com livros de culinária ao atendimento jovial. Funciona como café ao longo do dia, com menu de matinais no alvorecer e de pratos rápidos no almoço. À noite, a vocação gourmet se explicita no cardápio enxuto à base de ingredientes como cordeiro, pato, peixe e massas. $$$
Gioia (Hotel Palácio Duhau Park Hyatt) (variado)
(Calle Posadas, 1350, 5171-1330, buenosaires.park.hyatt.com; 12h30/15h e 19h30/0h; Cc: A, D, M, V)
O restaurante mais informal do Park Hyatt é, de fato, uma joia da Recoleta. Nas mesas do elegantíssimo terraço, contempla-se um jardim em aclive que conduz o olhar para o Palácio Duhau, o pedaço mais chique do hotel. Aberto também para café da manhã e jantar, o Gioia monta uma respeitável mesa de antepastos no almoço, repleta de iguarias como jamón serrano, queijo gruyère e camarões graúdos. O festim pode acompanhar um prato quente e incluir o bufê de sobremesas. $$$$
L’Orangerie (Hotel Alvear) (variado) (brunch)
(Avenida Alvear, 1891, 4808-2100; 12h/15h30; Cc: A, D, M, V)
É badalado desde a inauguração desse clássico hotel, nos anos de 1930. Aberto para café da manhã, almoço e concorrido chá da tarde, o restaurante mantém a boa fama com ingredientes frescos e de qualidade. O brunch de domingo, servido com reverência no salão Luís XV ou no agradável pátio, é a refeição mais cara e emblemática da casa: bufês de entradas, de queijos, de carnes e de frutos do mar deixam os clientes sem saber por onde começar. $$$$$
Comer un brunch en este restaurante del Alvear Palace Hotel no es cosa de todos los días. No sólo por su precio ($260), sino porque la calidad de la comida y la bebida dan ganas de comer hasta engordar mucho. El precio da acceso al buffet y también a las bebidas que son libres e incluyen exquisitos blancos, tintos, y espumantes. Cubiertos de plata, excelente cristalería, maitres, sommeliers y varios mozos dan la pauta del servicio que se brinda.
Hay una gran selección de entradas frías con quesos y fiambres, mariscos, sushi, croissants y varios productos de panadería. De principales, magret de pato con salsa de ron, trucha salmonada con croute de cítricos, o rack de cordero patagónico en salsa de Martini. Para los golosos, una oferta de mini patisserie que vuelve loco a cualquiera con cheesecake de maracuyá, torta de mousse de chocolate con praliné de avellanas, tacitas con tiramisú. Un señor brunch que vale la pena probar al menos una vez en la vida
(Av. Alvear 1891, Recoleta / T. 4808-2100 int.1643)
EL SAN JUANINO (empanadas)
A melhor empanada de Buenos Aires. O endereço original é o Barrio Norte. Mas, turisticamente falando, o que importa é a filial da Recoleta, na Calle Posadas, logo atrás do Alvear e a poucos passos da praça - essa proximidade torna praticamente inviável a visita aos sábados, quando uma feira de artesanato deixa a região entupida de gente, e muitos vão lá matar a fome.
As empanadas, servidas em várias versões, são as melhores de Buenos Aires: carne picante e choclo (milho) estão entre as mais recomendáveis. Mas os predicados da casa não se resumem ao salgado mais emblemático da Argentina: outros pratos típicos também são preparados com esmero.
Uma das especialidades são os tamales, o equivalente à nossa pamonha, com recheio de carne. Outra boa pedida é o locro, espécie de feijoada de milho branco. Tudo ótimo. Mas evite as tardes de sábado, porque a fila é grande. Ou reserve.
El Sanjuanino: Posadas 1.515, Recoleta. Tel. (11) 4804-2909 www.elsanjuanino.com
Quebec (confeitaria)
El dorado es sinónimo de glamour de antaño en cualquier confitería que se precie. Y la confitería instalada desde 1964 en la esquina de Callao y Arenales no iba a ser menos. Con una caótica exposición de bocaditos dulces y salados, y tortas como la Selva Negra borracha con picos de chocolate, firuletes de crema y cerezas al marrasquino. Hay postre Balcarce, torta de ricota y un intento de modernización con budines de coco y dulce de leche. A la hora del salado, memorable la torta rusa y los pletzalej. Lindas mesitas para sentarse y tomar un té con masas. Dato de color: Rolo Puente es un cliente habitual.
(Avenida Callao y Arenales, Recoleta)
La Exposición (confeitaria)
Ocupa una de las esquinas más paquetas de la ciudad (Juncal y Libertad). Si bien su aspecto parece venido menos, nunca perdió su reconocida fama en la elaboración de productos de confitería. Aquí, las especialidades son varias. Los sándwiches de miga tienen una amplia variedad de ingredientes para elegir. La crema pastelera es la gloria de la tarta de frutillas y las facturas vienesas de manzana se agotan antes del mediodía. Para destacar: todas las tardes, se reparten canastos con pan del día a personas carenciadas.
(Libertad 1299, Recoleta)
L’ORANGERIE (brunch)
Con la pompa y la circunstancia del ambiente diplomático (los lectores de Graham Greene o John Le Carré saben que las intrigas internacionales nunca se discuten en las embajadas o en las reparticiones públicas, siempre en los bares de los grandes hoteles), el salón del Alvear Palace sirve el brunch más tradicional de Buenos Aires. A $380 por comensal (ojo, se reserva con seña del 50% y se pide una tarjeta de crédito), aquí mandan las divisas fuertes y el muestrario de nacionalidades: caviar ruso, salmón japonés, panceta estadounidense, ñandú pampeano o café brasileño, todos en un “menú de estaciones”, como dice el chef, “para saborear mariscos, frutos de mar, carnes de caza y los más exquisitos postres”. En el estricto dress code se adivina la clase genuina: se exige vestuario “formal o elegante sport” aun en el mediodía del domingo, porque en el afrancesado salón los cubiertos de plata se empuñan con el protocolo que delata toda una vida de agasajos en las recepciones del embajador.
(Alvear 1891, Recoleta / T. 4808-2100)
Um francês com sotaque argentino. Escolha uma mesa na janela para poder acompanhar o movimento na charmosa Calle Arroyo, endereço de antiquários e galerias de arte. Desde o meio do ano quem comanda a cozinha é o chef francês Olivier Falchi, que manteve o estilo do restaurante: uma cozinha criativa de inspiração francesa com influência mediterrânea e ingredientes argentinos.
As carnes são um dos pontos altos do menu. O ojo de bife as costelas de vitela estão entre as especialidades, e tem uma ótima carta de vinhos. O menu muda radicalmente do almoço para o jantar. À tarde, uma boa pedida é o prato do dia servido com uma taça de vinho (por 80 pesos). À noite a coisa fica mais séria é a melhor escolha é o menu degustação de seis etapas (250 pesos, R$ 110), com cada um dos pratos harmonizados com vinhos da Catena Zapata.
Ostras en jalea de agua de mar cruzó de un restaurante a otro siguiendo a su chef. Nació en el Hotel Madero, cuando Olivier Falchi trabajaba allí. Y hoy está en Le Sud, Hotel Sofitel Arroyo, donde el mismo Falchi fue nombrado chef ejecutivo. Estas ostras logran mantener el delicado equilibrio entre la frescura de la materia prima y una técnica que le hace ganar en sabor. Es comer un bocado del mar de las costas bretonas, con su aroma a yodo, sal, viento y libertad. Precio: 35 pesos.
Le Sud: Arroyo 841 (Hotel Sofitel), Plaza San Martín.
Tel. 11) 4131-0130 www.sofitelbuenosaires.com.ar
LA BOURGONE
Localizado em pleno coração da Recoleta, no sofisticado Hotel Alvear, o La Bourgone é um dos mais conceituados, senão o mais renomado restaurante francês de Buenos Aires; o único Relais & Gourmand da Argentina. Sua deliciosa cozinha francesa e internacional é comandada pelo Chef Jean Paul Bondoux (o Chef também possui uma filial em Mendoza, dentro da Bodega Carlos Pulenta).
O ambiente é um pouco antiguado, o carpet e os móveis são bem anos 80. Por outro lado, os pratos são impecáveis, muito bem apresentados, com ingredientes de alta qualidade e um sabor incomparável; capaz de desarmar até mesmo o mais feroz dos críticos. E o piano de cauda, nas mãos certas, deixa o ambiente bem agradável. Sem dúvida, uma visita altamente recomendada, se não fosse por um ponto: o preço elevado.
Os pratos principais giram em torno de $130, as entradas $90 e uma pequena garrafa de água (Evian) não sai por menos de $18, mas se o seu orçamento permitir uma extravagância dessas, vá em frente e aproveite cada minuto. Antes de começar a refeição, não deixe de provar os pães. Com uma variedade e o sabor excepcionais eles estão longe de ser um simples couvert.
Para entrada, que tal uma Terrine de Foie Gras ($128)? Como prato principal Trilogia de Cordeiro ($128) é fantástica; uma oportunidade única de saborear, em um mesmo prato, três diferentes cortes e preparos da carne de cordeiro. Uma interpretação mais sofisticada para os tradicionais cortes de gado pode ser experimentada no delicioso Ojo de Bife ao molho de Cognac e vegetais ($122); uma carne suculenta e macia, acompanhada por um molho aromático e vegetais no ponto exato.
A carta de vinhos é bem diversificada, contudo os preços são altos para o padrão portenho, alguns bons Malbec, por exemplo, podem começar por volta de $95. As sobremesas e o carrinho de queijos são um capitulo a parte, peça o Sorvete de Figo com Peras Confitadas ($66).
Quesos - Recomendar la mesa de quesos de La Bourgogne no busca desmerecer la impecable cocina de Jean Paul Bondeaux, uno de los más grandes (y caprichosos) chefs del país. Pero la mesa de quesos es fantástica y muy superior a la de otros restaurantes (sólo le compite la del Palacio Duhau, donde es algo avasallante).
En La Bourgogne, la mesa de quesos está a la vista, y se le acerca al comensal para que elija los que quiere. No sabemos cómo hacen, pero cada queso está siempre en su madurez justa. Sea nacional o importado, blando o duro, de proveedor pequeño y o grande. Se nota la cuidada selección, el equilibrio entre variedades. Diez puntos.
La Bourgogne - O segundo melhor da cidade, fica no Alvear. Mas tem uma vantagem. Enquanto a casa da família Concaro funciona em um hotel decadente, o chef Jean-Paul Bondoux trabalha no hotel mais tradicional da cidade, o Alvear. Isso faz de um jantar no La Bourgogne uma experiência inesquecível em todos os aspectos. A começar pelo serviço impecável, pelo ambiente elegante e romântico, muito propício para uma refeição a dois.
Mas o que importa é a comida. E ela é levada a sério. Para isso são usados ingredientes nobres, de trufas e foie gras a carnes de caça, como a perdiz e o javali. A matéria-prima de primeira qualidade é muito bem trabalhada na cozinha, resultando em pratos criativos, como ostras frescas com caviar e shot de maçã verde. Antes da sobremesa peça pelo carrinho de queijnhos. E, depois dela, não dispense os chás preparados com produtos frescos.
Ayacucho, 2027 – Recoleta
Tel. 4808-2100 / 4805-3857
Fonte: Joy e qVinho
L’ABEILLE
Uno de los bares más sofisticados de la ciudad, situado en la calle Arroyo, una de las más elegantes de Recoleta, en el mismo edificio donde funcionaba la disco Mau Mau. Aquí la comida se sirve para acompañar el té de la tarde (excelentes dulces y pâtisserie), o los tragos en la fastuosa barra del subsuelo. Sándwiches, blinis y un exclusivo caviar ossetra uruguayo que se cobra a precio de oro. Un lujo que vale la pena.
(Arroyo 872, Recoleta / T. 4314-2213)
La Cabaña (argentino)
(Calle Rodriguez Peña, 1967, 4814-0001; 2ª/sáb 12h30/0h, dom 12h/16h; Cc: A, D, M, V)
Celebrado na Calle Entre Rios nos idos anos 1930 até 1996, o La Cabaña reencontrou-se com o glamour em 2003, ao ser reaberto na Recoleta pela mesma rede do Copacabana Palace. Lustres coloniais, cadeiras de couro e até um par de bois empalhados, colocados logo à entrada, recriam a decoração pampeana da antiga casa. O menu, mais caro que a média parrillera, inclui cortes de kobe beef. $$$$
Resto (francês)
(Calle Montevideo, 938, 4816-6711; 2ª/4ª 12h/15h, 5ª/6ª 20h30/23h)
Pequena e acolhedora, a casa, que funciona dentro da Sociedade Central de Arquitetos, atende no máximo 30 pessoas por vez – para o jantar, reserve. O atendimento é tão cuidadoso quanto o preparo das receitas, caso da codorna recheada com acelga e amêndoas e do peito de pato com galette de batatas e pera assada. Como sobremesa, experimente o sorvete de ameixa. $$$
Duhau (variado)
(Hotel Palácio Duhau Park Hyatt)
(Avenida Alvear, 1661, 5171-1340; 3ª/sáb 20h30/0h; Cc: A, D, M, V)
É o restaurante mais requintado desse lindíssimo hotel, instalado num palácio de 1934. Mas não espere nenhuma antiguidade por ali: a decoração é bem atual, com sofá de veludo vermelho, lustre que mais parece obra de arte, luz indireta e música clássica ambiente. O cardápio tem duas vertentes, uma que beira a cozinha contemporânea e outra, mais segura, com boas carnes assadas na parrilla. Depois de comer, aproveite para dar uma volta no belo jardim do hotel. $$$$$
El Almacén de Los Milagros (variado)
(Avenida Presidente Manuel Quintana, 210, 4814-0533; 2ª/sáb 8h/0h; Cc: A, M)
Bistrô clean e descontraído, exala frescor da decoração com livros de culinária ao atendimento jovial. Funciona como café ao longo do dia, com menu de matinais no alvorecer e de pratos rápidos no almoço. À noite, a vocação gourmet se explicita no cardápio enxuto à base de ingredientes como cordeiro, pato, peixe e massas. $$$
Gioia (Hotel Palácio Duhau Park Hyatt) (variado)
(Calle Posadas, 1350, 5171-1330, buenosaires.park.hyatt.com; 12h30/15h e 19h30/0h; Cc: A, D, M, V)
O restaurante mais informal do Park Hyatt é, de fato, uma joia da Recoleta. Nas mesas do elegantíssimo terraço, contempla-se um jardim em aclive que conduz o olhar para o Palácio Duhau, o pedaço mais chique do hotel. Aberto também para café da manhã e jantar, o Gioia monta uma respeitável mesa de antepastos no almoço, repleta de iguarias como jamón serrano, queijo gruyère e camarões graúdos. O festim pode acompanhar um prato quente e incluir o bufê de sobremesas. $$$$
L’Orangerie (Hotel Alvear) (variado) (brunch)
(Avenida Alvear, 1891, 4808-2100; 12h/15h30; Cc: A, D, M, V)
É badalado desde a inauguração desse clássico hotel, nos anos de 1930. Aberto para café da manhã, almoço e concorrido chá da tarde, o restaurante mantém a boa fama com ingredientes frescos e de qualidade. O brunch de domingo, servido com reverência no salão Luís XV ou no agradável pátio, é a refeição mais cara e emblemática da casa: bufês de entradas, de queijos, de carnes e de frutos do mar deixam os clientes sem saber por onde começar. $$$$$
Comer un brunch en este restaurante del Alvear Palace Hotel no es cosa de todos los días. No sólo por su precio ($260), sino porque la calidad de la comida y la bebida dan ganas de comer hasta engordar mucho. El precio da acceso al buffet y también a las bebidas que son libres e incluyen exquisitos blancos, tintos, y espumantes. Cubiertos de plata, excelente cristalería, maitres, sommeliers y varios mozos dan la pauta del servicio que se brinda.
Hay una gran selección de entradas frías con quesos y fiambres, mariscos, sushi, croissants y varios productos de panadería. De principales, magret de pato con salsa de ron, trucha salmonada con croute de cítricos, o rack de cordero patagónico en salsa de Martini. Para los golosos, una oferta de mini patisserie que vuelve loco a cualquiera con cheesecake de maracuyá, torta de mousse de chocolate con praliné de avellanas, tacitas con tiramisú. Un señor brunch que vale la pena probar al menos una vez en la vida
(Av. Alvear 1891, Recoleta / T. 4808-2100 int.1643)
EL SAN JUANINO (empanadas)
A melhor empanada de Buenos Aires. O endereço original é o Barrio Norte. Mas, turisticamente falando, o que importa é a filial da Recoleta, na Calle Posadas, logo atrás do Alvear e a poucos passos da praça - essa proximidade torna praticamente inviável a visita aos sábados, quando uma feira de artesanato deixa a região entupida de gente, e muitos vão lá matar a fome.
As empanadas, servidas em várias versões, são as melhores de Buenos Aires: carne picante e choclo (milho) estão entre as mais recomendáveis. Mas os predicados da casa não se resumem ao salgado mais emblemático da Argentina: outros pratos típicos também são preparados com esmero.
Uma das especialidades são os tamales, o equivalente à nossa pamonha, com recheio de carne. Outra boa pedida é o locro, espécie de feijoada de milho branco. Tudo ótimo. Mas evite as tardes de sábado, porque a fila é grande. Ou reserve.
El Sanjuanino: Posadas 1.515, Recoleta. Tel. (11) 4804-2909 www.elsanjuanino.com
Quebec (confeitaria)
El dorado es sinónimo de glamour de antaño en cualquier confitería que se precie. Y la confitería instalada desde 1964 en la esquina de Callao y Arenales no iba a ser menos. Con una caótica exposición de bocaditos dulces y salados, y tortas como la Selva Negra borracha con picos de chocolate, firuletes de crema y cerezas al marrasquino. Hay postre Balcarce, torta de ricota y un intento de modernización con budines de coco y dulce de leche. A la hora del salado, memorable la torta rusa y los pletzalej. Lindas mesitas para sentarse y tomar un té con masas. Dato de color: Rolo Puente es un cliente habitual.
(Avenida Callao y Arenales, Recoleta)
La Exposición (confeitaria)
Ocupa una de las esquinas más paquetas de la ciudad (Juncal y Libertad). Si bien su aspecto parece venido menos, nunca perdió su reconocida fama en la elaboración de productos de confitería. Aquí, las especialidades son varias. Los sándwiches de miga tienen una amplia variedad de ingredientes para elegir. La crema pastelera es la gloria de la tarta de frutillas y las facturas vienesas de manzana se agotan antes del mediodía. Para destacar: todas las tardes, se reparten canastos con pan del día a personas carenciadas.
(Libertad 1299, Recoleta)
L’ORANGERIE (brunch)
Con la pompa y la circunstancia del ambiente diplomático (los lectores de Graham Greene o John Le Carré saben que las intrigas internacionales nunca se discuten en las embajadas o en las reparticiones públicas, siempre en los bares de los grandes hoteles), el salón del Alvear Palace sirve el brunch más tradicional de Buenos Aires. A $380 por comensal (ojo, se reserva con seña del 50% y se pide una tarjeta de crédito), aquí mandan las divisas fuertes y el muestrario de nacionalidades: caviar ruso, salmón japonés, panceta estadounidense, ñandú pampeano o café brasileño, todos en un “menú de estaciones”, como dice el chef, “para saborear mariscos, frutos de mar, carnes de caza y los más exquisitos postres”. En el estricto dress code se adivina la clase genuina: se exige vestuario “formal o elegante sport” aun en el mediodía del domingo, porque en el afrancesado salón los cubiertos de plata se empuñan con el protocolo que delata toda una vida de agasajos en las recepciones del embajador.
(Alvear 1891, Recoleta / T. 4808-2100)
Comer - Barrio Norte
AMARANTA (brunch)
para un desayuno estilo U.S.A.
Entrás y ya sentís ese olorcito típico de una diner y un aire a Ruta 66 tipo Thelma & Louise. Y ahí ves a los clientes más fieles del lugar, la mayoría miembros de la comunidad expat estadounidense que mezcla estudiantes, empresarios y turistas. En los platos, tenés todo lo que encontrarías en un menú dominical de Denver: french toast, pancakes, waffles (todos a $16), huevos rancheros ($27, tortillas de maíz, frijoles refritos, dos huevos fritos, pico de gallo y queso), muffins y cinnamon rolls ($5). Las porciones son súper abundantes y todos los días hacen bagels saborizados ($3,50) que también se pueden llevar. Lo mejor son los huevos Benedictine ($30) que salen riquísimos ya que Humberto (chef y dueño) hace la salsa holandesa en el momento, refutando al célebre Anthony Bourdain que alguna vez dijo: “no conozco a nadie que haya hecho una salsa holandesa al momento de recibir el pedido”.
(Junin 1559, Barrio Norte / T. 4803-9755)
SIROP FOLIE (brunch)
para un desayuno parisino
Por su piso empedrado, su silencio y su prolijidad, el casi oculto Pasaje del Correo es el rincón más parisino de Buenos Aires. Ahí está Sirop Folie, escala ineludible de los bruncheros de Barrio Norte. Un menú para dos personas sale $148 y trae huevos revueltos con polvo de aceitunas (súper abundantes), quesos y fiambres, papas rotas con crema ácida, ensalada caesar y variedad de ricos panes caseros. Todo esto acompañado por dos copas de extra brut, café con leche o té y un muffin tibio de chocolate y frutos secos. Servicio informal con camareros buena onda. Si el día está lindo y conseguís una mesa afuera, suma un puntito extra.
Una ilusión parisina perdura en los fondos del Pasaje del Correo: la necesidad de adentrarse unos metros en la manzana recrea la imaginería europea de “la cortada” en una ciudad dominada por la cuadrícula. Con profusión de telas, Sirop Folie sostiene una ilusión de mundo mullido, donde los comensales podrán hundirse en los sillones y las conversaciones se discutirán a media voz. ¡Libertad, igualdad, fraternidad! Pionero en el desayuno-almuerzo, el de Sirop Folie ahora también se sirve los sábados: regado con té, café o dos copas de espumante, el menú del brunch ($180 por pareja) celebra el afrancesamiento, con jalea de champagne (¡soberbia!), gravlax, quesos de toda clase y una patisserie que nos empuja a salir al pasaje con una baguette debajo del brazo y la nostalgia de cuando París era una fiesta.
(Vicente López 1661, Recoleta / T. 4813-5900)
(Vicente Lopez 1661 - Local 11 y 12, Barrio Norte / T. 4813-5900)
RESTO
Es el postre más famoso de la Argentina; plato que sobrevive desde sus inicios en este pequeñísimo y anticomercial restaurante escondido en la Sociedad Central de Arquitectos. El “bizcocho de chocolate que fluye” es una herencia traída por Guido Tassi (actual dueño y chef) y María Barrutia (quien fuera su socia) de las enseñanzas de Michel Bras. En Restó cambian el acompañamiento (hoy viene con helado de vainilla de Tahití y dulce de leche entero), pero la estrella siempre es el coulant. Un volcán de chocolate venezolano Carenero Superior 70% (de Fénix) que, al romperlo, deja caer lava del mismo chocolate derretido. Pobres imitaciones, abstenerse. Cuesta 22 pesos.
(Montevideo 938, Barrio Norte / T. 4816-6711)
Um restaurante de comida Indiana é o Tandoor, fica na Laprida 1293 (esq. Charcas), Barrio Norte. http://www.tandoor.com.ar
para un desayuno estilo U.S.A.
Entrás y ya sentís ese olorcito típico de una diner y un aire a Ruta 66 tipo Thelma & Louise. Y ahí ves a los clientes más fieles del lugar, la mayoría miembros de la comunidad expat estadounidense que mezcla estudiantes, empresarios y turistas. En los platos, tenés todo lo que encontrarías en un menú dominical de Denver: french toast, pancakes, waffles (todos a $16), huevos rancheros ($27, tortillas de maíz, frijoles refritos, dos huevos fritos, pico de gallo y queso), muffins y cinnamon rolls ($5). Las porciones son súper abundantes y todos los días hacen bagels saborizados ($3,50) que también se pueden llevar. Lo mejor son los huevos Benedictine ($30) que salen riquísimos ya que Humberto (chef y dueño) hace la salsa holandesa en el momento, refutando al célebre Anthony Bourdain que alguna vez dijo: “no conozco a nadie que haya hecho una salsa holandesa al momento de recibir el pedido”.
(Junin 1559, Barrio Norte / T. 4803-9755)
SIROP FOLIE (brunch)
para un desayuno parisino
Por su piso empedrado, su silencio y su prolijidad, el casi oculto Pasaje del Correo es el rincón más parisino de Buenos Aires. Ahí está Sirop Folie, escala ineludible de los bruncheros de Barrio Norte. Un menú para dos personas sale $148 y trae huevos revueltos con polvo de aceitunas (súper abundantes), quesos y fiambres, papas rotas con crema ácida, ensalada caesar y variedad de ricos panes caseros. Todo esto acompañado por dos copas de extra brut, café con leche o té y un muffin tibio de chocolate y frutos secos. Servicio informal con camareros buena onda. Si el día está lindo y conseguís una mesa afuera, suma un puntito extra.
Una ilusión parisina perdura en los fondos del Pasaje del Correo: la necesidad de adentrarse unos metros en la manzana recrea la imaginería europea de “la cortada” en una ciudad dominada por la cuadrícula. Con profusión de telas, Sirop Folie sostiene una ilusión de mundo mullido, donde los comensales podrán hundirse en los sillones y las conversaciones se discutirán a media voz. ¡Libertad, igualdad, fraternidad! Pionero en el desayuno-almuerzo, el de Sirop Folie ahora también se sirve los sábados: regado con té, café o dos copas de espumante, el menú del brunch ($180 por pareja) celebra el afrancesamiento, con jalea de champagne (¡soberbia!), gravlax, quesos de toda clase y una patisserie que nos empuja a salir al pasaje con una baguette debajo del brazo y la nostalgia de cuando París era una fiesta.
(Vicente López 1661, Recoleta / T. 4813-5900)
(Vicente Lopez 1661 - Local 11 y 12, Barrio Norte / T. 4813-5900)
RESTO
Es el postre más famoso de la Argentina; plato que sobrevive desde sus inicios en este pequeñísimo y anticomercial restaurante escondido en la Sociedad Central de Arquitectos. El “bizcocho de chocolate que fluye” es una herencia traída por Guido Tassi (actual dueño y chef) y María Barrutia (quien fuera su socia) de las enseñanzas de Michel Bras. En Restó cambian el acompañamiento (hoy viene con helado de vainilla de Tahití y dulce de leche entero), pero la estrella siempre es el coulant. Un volcán de chocolate venezolano Carenero Superior 70% (de Fénix) que, al romperlo, deja caer lava del mismo chocolate derretido. Pobres imitaciones, abstenerse. Cuesta 22 pesos.
(Montevideo 938, Barrio Norte / T. 4816-6711)
Um restaurante de comida Indiana é o Tandoor, fica na Laprida 1293 (esq. Charcas), Barrio Norte. http://www.tandoor.com.ar
Comer - Palermo
ASTRID & GASTON
Para provar um pouco dos sabores andinos que fazem a fama da gastronomia peruana, a dica é conhecer o Astrid & Gastón. O restaurante é uma franquia do badalado Chef peruano Gastón Acurio.
Como era de se esperar o cardápio tem uma variação em relação ao encontrado no Chile e Peru, o que é justificável, tendo em vista que os ingredientes típicos como batatas, milhos, pimentas e peixes, são diferentes. De qualquer forma a comida é ótima e o ambiente suntuoso dado pela casona clássica onde ele está localizado dá um charme especial.
Nada melhor do que começar pedindo um Pisco Sour ($30) e um Cebiche Clássico ($41). Para quem gosta de frutos do mar, outra possibilidade, é experimentar o Cebiche Mixto ($46) que além da corvina, leva lagostins e vieiras. Saindo dos Cebiches e Tiraditos perunanos, o Pato com Arroz Meloso, Cerveja Preta e Cebolas é outra excelente opção.
Degustación de ceviches en ASTRID & GASTON
A través de Roberto Grau (chef del local de Palermo), hace todo bien. En especial su degustación de tres ceviches. El primero, el clásico de lenguado o corvina. El segundo, con la leche de tigre (la mezcla base) preparada con ají amarillo peruano, langostinos, vieiras, pulpo y chipirones. El tercero toma los sabores de la cocina chifa (mix de Perú y China), y saboriza al pescado con encurtidos de nabo y zanahoria, logrando un sabor más dulce y amable. Tres ceviches, los tres impecables, los tres distintos, acompañados, faltaba más, de maíz cancha, camote y cebolla morada. Precio: 86 pesos.
Lafinur, 3222 – Palermo - T. 4802-2991
www.astridygaston.com
Fonte:Joy e qVinho
PARAJE AREVALO
Este pequeño restaurante, manejado íntegramente por sus dueños, logró en muy poco tiempo convertirse en uno de los favoritos de la ciudad, gracias a sus menús por pasos, su cocina de autor y sus precios razonables.
Los platos cambian cada mes, pero siempre está presente su huevo cocido a baja temperatura, el hit del restaurante. Usando el ronner (una maquina que controla la cocción de manera muy precisa), cuecen el huevo entero a 62 grados durante cuarenta minutos, en una reversión del clásico huevo mollet, pero que queda mucho más cremoso y denso. Realmente, es único.
Cada mes cambia el acompañamiento. Nosotros lo comimos con morrón, pero eso es lo de menos: con panceta, espárragos, hongos, o en su nueva versión apanada, probalo.
En Paraje Arévalo los chefs Estefanía di Benedetto y Matías Kyriazis, ambos formados entre América y Europa –con una temporada en el londinense Fat Duck de Heston Blumenthal-, proponen una combinación de platos de autor y cocina de vanguardia, que coquetea con las técnicas más modernas pero que hace pie en los sabores clásicos. Para la cena, sólo hay un menú de seis y ocho pasos de 120 y 140 pesos.
Em pedaço aprazível de Palermo, o bistrô tem uma despretensiosa atmosfera de bairro que contrasta com o capricho do chef Matías Kyriazis. No almoço ($), os pratos rápidos ao estilo menu executivo têm apresentação gourmet, preparo cuidadoso e um custo/benefício de cair o queixo. À noite (apenas com reserva), há somente menus de seis e oito passos, com receitas mais autorais. Vinhos a preços camaradas. Um achado. $$$
Consolidados en su propuesta, con su cocina cada vez más ajustada y con reconocimiento de crítica y público, la esquina de Matías Kyriazis y Estefania Di Bendetto (en Palermo, casi Colegiales) ya es uno de los lugares más comentados de la ciudad. ¿El secreto? Están cada día al frente del lugar, atendiendo a los clientes, cocinando, craneando nuevos menúes y sentándose en alguna mesa amiga para cerrar el lugar luego de darles de comer a todos.
(Arévalo 1502, Palermo / T. 4775-7759 3ª/4ª 12h30/16h, 5ª/sáb 12h30/16h e 20h/23h, dom 12h30/16h; Cc: A, V)
CRIZIA
Ambiente supermoderno e descontraído. Localizado no badalado Palermo Soho, o Crizia consegue entregar uma proposta imbatível, agregando um ambiente sofisticado, uma cozinha e um serviço de alta qualidade; e o melhor de tudo, pratos com preço bem competitivos.
Comandada pelo jovem Chef Gabriel Oggero a cozinha argentina de autor ganha um toque a mais com a influência mediterrânea, que pode ser percebida nos pratos de frutos do mar e no seu belo Oyster Bar. Sem descuidar da cozinha, Gabriel faz questão de passear pelas mesas após o horário de pico da cozinha para conversar com os clientes e avaliar o desempenho de seus pratos. Ponto para Oggero que sabe bem a importância de um bom marketing.
Quem gosta de ostras, a pedida é começar com uma porção de Ostras Gratinadas ao Champagne; mas se você não curte essa iguaria, talvez ou um Provolone de Cabra Grelhado com Azeite de Oliva e Ervas. Para o prato principal recomendo provar a Costeletas de Cordeiro Patagônico com Gratin de Queijo e Confit de Tomates ($56) ou ainda o Cordeiro patagônico em cocção lenta ( 4 horas ).
Na seleção de peixes o Atum selado na grelha com vinagrete de lima é imperdível; a carne no ponto ideal foi perfeitamente harmonizada com os aromas e o toque levemente picante do molho. Se você quiser encerrar a noite com um doce, experimente o delicioso Sorvete de Mascarpone acompanhado de Frutas Cítricas.
Os pratos são muito bem apresentados e generosos, e a carta de vinhos não é tão extensa, mas tem boas opções de rótulos com preços acessíveis.
Gorriti, 5143 – Palermo
Tel. 4831-4979 - www.crizia.com.ar
Fonte: qVinho
OSAKA
Osaka es un restaurante discutido: caro, fashion, ruidoso y una atención que no siempre es la mejor. Pero este lugar porteño (con casa matriz en Lima) supo desarrollar la moda peruano japonesa en la ciudad. El tiradito Nikkei es la quintaescencia de la fusión del Pacífico. El pescado (suele ser lenguado) se corta al modo de sashimi, y se lo condimenta con una mezcla de sabores peruanos (limón, cilantro, ají) y japoneses (shoyu y wasabi). Intenso, sabroso, liviano. Una mezcla perfecta.
OSAKA
Para una salida fashion: http://www.osaka.com.pe/
En un listado de ceviches porteños no podían faltar los de Osaka, uno de los restaurantes más fashion de la ciudad que en los últimos cinco años ha mantenido su vigencia como emblema de cocina fusión. Acá mandan los cruces asiáticos con sazón peruana. De los cinco cevichitos que sirven, nos quedamos con el thai: a base de pulpo, plátano caramelizado y mango, que logra cautivar con sus contrastes agridulces. Eso sí, andá dispuesto a pagarlo: cuesta $75 pesos y tiene tamaño de finger food.
Tiradito Nikkei - Osaka es un restaurante discutido: caro, fashion, ruidoso y una atención que no siempre es la mejor. Pero este lugar porteño (con casa matriz en Lima) supo desarrollar la moda peruano japonesa en la ciudad. El tiradito Nikkei es la quintaescencia de la fusión del Pacífico. El pescado (suele ser lenguado) se corta al modo de sashimi, y se lo condimenta con una mezcla de sabores peruanos (limón, cilantro, ají) y japoneses (shoyu y wasabi). Intenso, sabroso, liviano. Una mezcla perfecta.
A filial de Buenos Aires segue o conceito da matriz, em Lima, com a culinária fusion da moda, que combina técnicas e ingredientes japoneses e peruanos. Por isso, no cardápio há desde sushis até ceviches e tiraditos, além de algumas criações, como lulas recheadas com camarões ao saquê e pimenta ají. Se ficar na dúvida sobre o que pedir, recorra aos garçons, solícitos e hábeis para indicar os melhores pratos. Recomenda-se reservar. $$$$
(Soler 5608, Palermo Hollywood, T 4775-6964; 2ª/sáb 12h30/14h45 e 20h30/0h30; Cc: A)
TEGUI
Num muro todo grafitado, uma campainha se esconde sobre a diminuta placa com o nome da casa. É preciso acioná-la para que a bela hostess venha atendê-lo. Uma vez no salão, repare na bela decoração em preto e branco e respire o clima de badalação. Assinado pelo chef Germán Martitegui, do Casa Cruz, o menu lista receitas que mudam toda semana. Recomenda-se reservar. $$$$
Germán Martitegui es un genio porque sabe generar productos. Olsen, Casa Cruz, Tegui, son –a su modo– muy buenos productos. Lugares que le hicieron bien al mapa gastronómico de la ciudad. No Tegui, o mais novo de todos, é onde o chef realiza suas experiências mais gourmet e onde comanda pessoalmente a cozinha, que é aberta ao público e toma a maior parte do salão, recheada de belos cozinheiros (parte da atração da casa).
Menu degustação, a R$ 90. O primeiro prato foi uma espécie de canapé de aspargos, queijo brie, brotos de rúcula e sorvete de tomate. Delicioso. Depois, uma sopa de ervas e favas. O mais fraco de todos os pratos. Provei os miolos e adorei. O melhor prato da degustação: ostras mornas servidas com ovas de salmão, maçã (que deu um contraste incrível para o prato), bolinhas de tapioca e miga de pão. Linguado com vieiras e molhinho de cítricos. E, claro, não poderia faltar na Argentina a carne: filé mignon no ponto perfeito, servido com um purê de batatas defumadas no carvão, ovo pochê e chimichurri. Melhor carne que comi por lá. E vamos às sobremesas: bolinho de pistache com creme de queijo de cabra e sorbet de frutas vermelhas. Três chocolates com avelãs e sorbet de manga. Foi o melhor jantar que tive em Buenos Aires.
Pero hay un plato que, aunque no esté siempre, expresa la idiosincrasia de Martitegui. El bife de atún rojo (servido apenas sellado) con el chimichurri casero, al que puede sumar caracú y moras. Juguetón, de tintes autóctonos y muy cool. Su precio es el mismo de todos los platos de Tegui: 80 pesos.
(Costa Rica 5852, Palermo Hollywood / T. 5291-3333)
OSLEN (escandinavo)
Do mesmo chef do Tegui, Germán Martitegui, tem uma proposta de cardápio escandinavo. O nórdico Olsen pode servir para um almoço ligeiro, jantar demorado ou ser apenas uma parada para enganar a fome e aquecer as turbinas antes de se lançar à animada noite de Palermo.
Os sanduíches, por exemplo, são ótimos para essa função. O clássico dos clássicos é a pequena degustação de vodcas harmonizadas com canapés (os smorrebrods). Absolutamente imperdível. Tem salmão com creme azedo, queijo com pêra, camarão com ovo, pepino e caviar...Tinha de vodca pura a misturas com cranberry, chá verde e bloody mary. Para acompanhar, blinis com salmão e truta defumados, queijos, camarão etc. O hambúrguer de carne de porco. Divino! E o Black Martini, feito com uma vodca negra.
En el mediodía del domingo, las reposeritas del jardín eternizan la lectura de los diarios y el menú del brunch propone las calorías de un invierno largo: según el día, la bondiola ahumada o el arenque se combinan con el espresso fuerte (los países nórdicos son los mayores consumidores de café en el mundo, con 15 kilos per cápita por año) o con el vodka: la agüita rusa circula por las mesas domingueras con la fruición de un sábado a la noche, en peculiar tratamiento de desintoxicación.
Mais uma casa linda. Fomos para o almoço, em um dia ensolarado e ficamos no jardim, onde há também sofás e cadeiras para dar aquela descansadinha pós-refeição e tomar um café ou mesmo beber uns drinques durante a espera.
O almoço tem menu fixo, com entradinha e prato a 37 pesos (menos de R$ 20). Fui com duas amigas, então pude provar todos os pratos disponíveis no dia. Antes pedimos o que era chamado de entradas escandinavas: Vários canapés com salmão defumado, lagarto servido em fatias frias, queijo e pêra, pepinos e caviar, ovos e camarão. Gostosos, mas nada sensacionais. Como prato, escolhi o frango crocante (com crosta de pão), servido com batatas e uma geléia de framboesa. Como entrada, todas escolhemos a sopa de tomate.Mas o melhor prato foi o sanduíche de carne curada (que estava deliciosa) com queijo branco e batatas. Provei também o risoto de mascarpone com favas e tomates.
Mas a visita vale mesmo que seja só para conhecer o lindo lugar e beber um drinque com vodca (eles têm um longo menu com vodcas do mundo todo). O restaurante funciona numa casa escondida atrás de um muro alto de madeira vazada que permite observar o lindo jardim, um dos lugares mais agradáveis para uma refeição.
O brunch de domingo, é bastante concorrido. Se sirve entre las 10:30 y las 20. Los mozos cancheros, con zapatillas de moda y remeras Pengüin, llegan a las mesas con una propuesta de cuatro opciones que pueden pedirse juntas o elegirse cada una por separado. Cada opción plantea una propuesta diferente: la A (de $10 a $38) está ligada al desayuno con cereales y huevos, e incluye una bebida, la B ($38) tiene platos más contundentes con guarnición (como omelette con salmón gravlax). La opción C viene con canapés nórdicos y la D incluye los postres. Informal, con mucha onda, ideal para ir con amigos y agarrar una de las mesas del jardín de adelante.
Smörgasbord en Olsen, a pesar de su marcada identidad escandinava, está en vías de convertirse en un clásico porteño. Es reconocido por el diseño inspirado en los trabajos del arquitecto finés Alvar Aalto, donde se distinguen los listones de madera que recuerdan los tupidos y estilizados bosques de su tierra natal. Pero lo que nos atañe es el bonito jardín asimétrico del frente, donde una fuente de pared hace juegos de agua y cuyo deck recibe hasta 30 cubiertos. ¿Qué se puede comer? Una de las especialidades es el smörgasbord (entremeses noruegos tipo canapés), acompañado de vodkas de diversas especies ($50).
(Gorriti 5870, Palermo Hollywood / T. 4776-7677)
Fonte: Joy, Comidinha
EFIMERO FESTIN
Una de las tendencias más destacables de los últimos años en materia gastronómica es la apertura de pequeños bistrós con cocina de autor a precios lógicos. Lugares regenteados por sus propios cocineros donde se puede comer con onda pagando la mitad de lo que se pagaría en cualquier pizza café, frío e impersonal.
Efímero Festín abrió sus puertas en diciembre de 2009 en el corazón de Palermo Soho y, a pesar de tener un nombre que prometía un paso rápido y frugal, en poco más de un año logró posicionarse como un must en esta categoría. Con una ambientación algo retro y una capacidad máxima de 26 cubiertos, logra que comer en sus mesas sea a la vez una propuesta íntima, relajada y estética.
Carolina Lavecchia (chef autodidacta) está en la cocina y, junto con su socia Marcela Croccia, sostiene una carta que hace foco en el producto y en la fusión de un amplio horizonte gustativo, siempre sencillo, siempre sabroso y siempre sano: el sándwich de pollo con guacamole es ya un clásico, lo mismo que la bondiola braseada con trigo burgol o el salmón rosado con perfume cítrico. Y entre los platos nuevos, se destacan la hamburguesa de tofu orgánico y la lasagna de quínoa con gírgolas. No es un lugar al que uno vaya a elegir bebidas importadas, ni platos de tendencia, pero es un sitio para pasar un buen rato y probar cosas ricas, pagando precios muy razonables.
Carolina Lavecchia lleva su cocina encima, vaya donde vaya. Hace unos años la desplegó en el recordado Siamo Noi, luego a puertas cerradas cocinando para un delivery y felizmente nuevamente a la calle en su Efímero Festín. El lugar más sencillo de esta selección, recuperando el espíritu casero de los bistró.
(Uriarte 1411, Palermo Hollywood / T. 4831-9867)
SIPAN
Si ya conocías el Sipan del Microcentro, sobrio y elegante, ahora preparate para algo más descontracturado: durante la primera semana de marzo se inaugurará una nueva versión en Palermo Soho, junto a Casa Cruz. Estará emplazado en el hotel boutique The Palermitano (Uriarte 1648). Según Alfio Vignolo, encargado de prensa, “será algo con un estilo playero” (el logo, de hecho, incluye una ola). Los colores dominarán la vista y la gastronomía será más ligera: el foco estará puesto en los pescados –tiraditos, ceviches varios y pulpo-, que serán preparados a la vista. Contará con un patio para fumadores. La capacidad del establecimiento será de de 100 cubiertos, y el costo estimado por cápita: 150 pesos.
FRANCESCO
A especialidade do restaurante é a culinária ítalo-peruana, uma inusitada reunião de risotos, massas, muitos pescados e pratos andinos. Um dos melhores ceviches da capital argentina é feito ali, acompanhado de milho crocante, batata-doce e molho bem apimentado. No couvert são servidos deliciosos pães caseiros, como o de parmesão com tomilho. Pertence a uma rede peruana, com filiais em Miami e na Cidade do México. $$$
(Calle Sinclair, 3096, 4878-4496; 2ª/6ª 12h/15h30 e 20h/0h, sáb 20h/0h, dom 12h/16h; Cc: A, M, V)
THE FOOD FACTORY
Con una propuesta gastronómica moderna, The Food Factory rompe con el molde de los restaurantes más nuevos de Palermo: nada de objetos retro, ni onda naif. Contiguo al flamante edificio de departamentos Live Hotel, acá todo transmite profesionalidad. La carta muestra platos donde sobresale la elaboración y las sutilezas del chef Tomás Kalika. Platos creativos, con los mejores ingredientes y a precios que no son nada descabellados.
(Nicaragua 6055, Palermo / T. 4774-7271)
VALPARAISO
Con pescados y mariscos del Océano Pacífico y una ambientación marítima (barcos en miniatura, fotos portuarias y timones decoran sus paredes) Valparaíso ofrece platos típicos chilenos, desde machas a la parmesana, hasta los sándwiches (Barros Luco y Barros Jarpa). Todo preparado por Aydee Murillo, quien durante 40 años fue cocinera de la embajada chilena en Argentina. Linda terraza para noches y atardeceres calurosos. Buena relación precio calidad.
(Nicaragua 6078, Palermo / T. 4771-0767)
EXPERIENCIA FIN DEL MUNDO
La bodega neuquina Fin del Mundo inauguró su propio restaurante, donde el chef Pablo Buzzo apuesta por una cocina simple, con los mejores productos importados y del sur del país (muy buenos platos a base pescados y los que llevan hongos). Al mediodía, público mayormente corporativo: hay un menú ejecutivo y una carta de sándwiches y ensaladas para comer en la barra. Por la noche, el ambiente se torna más íntimo. Lindas mesas en su porche, sobre la vereda.
(Honduras 5663, Palermo / T. 4852-6660)
RIO CAFE
Situado en una de las zonas más transitadas de Palermo Soho, atrae con su ambiente elegante por dentro (barra de mármol, mesas bajas, sofás y sillones tapizados en negro) y descontracturado en su patio a cielo abierto. Brilla por los platos de Ignacio Ortiz de Rozas (risotto de chipirones, magret de pato con salsa de tamarindo) y por los tragos de Inés de los Santos, sobre todo los que se preparan en jarras para compartir. Canchero, indie, muy palermitano.
(Honduras 4772, Palermo / T. 4832-2318)
CASA COUPAGE
Para quem curte um ambiente mais intimista e um atendimento verdadeiramente personalizado, o Casa Coupage, do casal Santiago e Inés é o lugar ideal. Acompanhando a tendência mundial dos Supper Club, ou seja, lugares pequenos restritos a aproximadamente 16 convidados, onde a própria residencia ou cozinha do Chef é aberta para os amantes da boa mesa.
Os proprietários atendem pessoalmente os convidados que podem desfrutar de um completo menu degustação de seis passos.
As quartas-feiras a casa abre as portas para eventos dirigidos à degustadores de vinhos, sempre mediante reservas, já que o espaço é muito restrito. Outro aspecto interessante, como os donos são sommeliers, a proposta é harmonizar os vinhos com o menu degustação de cada estação.
A cozinha é de excelente qualidade com destaque para pratos como: Ojo de Bide de Novilho, a Codorniz recheada de cogulemos silvestres e presunto cru.
Este restaurante a puertas cerradas, con sólo 8 mesas, funciona en un antiguo caserón de Palermo, con pisos de pinotea, mobiliario antiguo y galería con aires de patio andaluz. Aquí el acento está puesto en los vinos – sus tres propietarios son sommeliers-. Ofrecen un menú degustación de 6 pasos (cuesta 230 pesos), y se puede acompañar por una selección de 7 etiquetas de vino (otros 150 pesos). En tres de los seis pasos, los platos llegan a la mesa con dos vinos distintos, para que puedas probar cómo marida la comida con diferentes variedades, en una gran experiencia sensorial.
La cocina – de autor- está definida por el uso de buenos productos, que logran sabores cristalinos: pulpo español, puré de papas ajos asados, sal Maldon, pimentón y brotes aromáticos, entre las entradas; magret de pato, fondo de cocción, repollitos de Bruselas, láminas de plátanos fritos, entre los principales. Con una atención muy personalizada pero para nada invasiva, Casa Coupage tiene aires románticos. Es una gran opción para darse un gusto en pareja. Abre de miércoles a sábado, únicamente por la noche.
(Soler 5518, Palermo Hollywood / T. 4777-9295) y
Güemes 4382 1° piso – Palermo - Tel. 4833-6354
www.casacoupage.com.ar
Fonte: qVinho
LA CABRERA
Para amenizar a fila de espera, repleta de estrangeiros e quase regra no jantar, a casa serve espumante e petiscos na calçada, como cortesia. Dentro, o ambiente é de bar noturno com despojamento calculado. A cozinha explora clássicos parrilleros, como chinchulines (intestino delgado) de cordeiro e os cortes argentinos tradicionais, servidos com chutneys.
O La Cabrera é um daqueles tradicionais restaurantes de parrilla de Buenos Aires e disputa o posto de melhor carne da cidade. Na minha opinião, disputa também o de melhor empanada. Outro grande lance da casa são os acompanhamentos. Você escolhe uma carne e junto vem: purê de batatas e de abóbora, cebolinhas, cenoura, beterraba, berinjela…. Tanta coisa que a gente até se perde.
Mas a estrela da casa é mesmo a carne. Pedimos um vacio e um bife de tiras. Dizem que as mollejas também são incríveis. Um prato dá facilmente para 2 e até 3 pessoas.
Si la carne es motivo de orgullo nacional, era obvio que entre los restaurantes más votados para llevar extranjeros aparecerían en primer lugar las parrillas. La Cabrera peleó por el podio cabeza a cabeza con La Brigada, sacando un puñado de votos de ventaja. Este restaurante comandado desde 2003 por Gastón Rivera es mucho más que una parrilla. Es un lugar al que se va a comer carnes, en plural, ya que de sus fuegos no solo salen los tradicionales cortes vacunos. Desde la bondiola de cerdo a las pamplonas de pollo, al pato confit, pasando por los achurajes y el bife americano (atípico en nuestro medio, con hueso y cortado a lo largo), La Cabrera resulta un templo iniciático para un recién llegado al país.
Todo en La Cabrera es excelente, incluso la atención que ofrecen a los comensales cuando esperan su turno en la vereda (les obsequian bebidas, empanaditas, carnes). Uno de los mayores aciertos de su propietario –un sello distintivo- son las guarniciones frías y calientes que se sirven con cada plato (escabeches de porotos pallares, berenjenas y ajos asados, ensaladas con dressings creativos y muchísimos más). Las carnes son de calidad insuperable. El éxito de La Cabrera obligó a sumar una sucursal (La Cabrera Norte) a 50 metros del local original. Sin dudas, uno de los mejores restaurantes de la Argentina
(Calle Cabrera, 5099, 4831-7002, parrillalacabrera.com.ar; 12h30/16h30 e 20h15/1h Cc: A, M, V)
em filial na Calle Cabrera, 5127. $$$
LA CASA POLACA (polonês)
Un restaurante que ya tiene una larga historia en Palermo Soho, al lado de donde funcionó durante años el mítico bar Mundo Bizarro. Antos Yakowiak sigue a cargo del lugar que hasta hace unos años funcionaba en un subsuelo que hacia recordar a los años 40, con escudos en las paredes y un piano de cola. Ahora, se mudaron a otro salón dentro de la misma casa, mucho más moderno. La comida es la misma de siempre, bien tradicional polaca, con toda la influencia germana y centroeuropea que eso conlleva.
Entre los platos destacados están los típicos piegodi, una suerte de capeletti, rellenos de papa y queso blanco, o chukrut, entre otras opciones, como el barszcz czerwony, una sopa fría de remolachas. Costo por persona: 60 / 70 pesos.
(Jorge Luis Borges 2076, Palermo Soho / T. 4899 0514 y 4777 6683 / Martes a sábado por la noche)
CASA CRUZ
Não se esqueça de levar o endereço: a casa não tem nome na fachada e lembra mais uma balada. Por dentro, a impressão não muda muito. Com carpete de estampa de oncinha, paredes escuras, sofás vermelhos e garçons jovens (e muy guapos), o ambiente é dos mais badalados.
O cardápio, assinado pelo chef Germán Martitegui, tem pratos ousados, como o ceviche de ostra com sorbet de maçã. $$$$$ - (Calle Uriarte, 1658, 4833-1112; 2ª/4ª 20h30/0h30, 5ª/sáb 20h30/ 1h30; Cc: A, M, V)
DON JULIO
Com atmosfera típica portenha, esse despojado bodegón enfileira nas prateleiras garrafas de vinho sorvidas pelos clientes, que escrevem mensagens calorosas nos rótulos das botellas. O atendimento familiar convida os comensais a escolher as carnes in natura, antes de mandá-las ao braseiro. Na dúvida, vá de ojo de bife, um corte alto, macio e saboroso de contrafilé, pela pechincha de AR$ 39. $$
(Calle Guatemala, 4691, 4831-9564; 12h/16h e 19h30/1h; Cc: A, M, V)
HERNAN GIPPONI RESTAURANTE
Muchos conocen a Hernán Gipponi por los platos que sirve en el restó Tipula, en Martínez. Este año el chef se hizo cargo del restaurante del hotel boutique Fierro, con una propuesta similar: cocina de autor de raíces españolas.
Presentación, sabores y texturas impecables. Espacio sobrio, de buena acústica y cocina a la vista, con un hermoso jardín.
Buen menú degustación de 8 pasos para probar un poco de todo. Recientemente inaugurado, aún restan ajustar detalles en su ambientación y en la carta de vinos.
(Soler 5862, Palermo / T. 3220-6820)
THE FOOD FACTORY
El ambiente blanco y fresco de este restaurante - que ofrece una de las mejores relaciones precio-calidad entre las aperturas de 2010- se convierte en el marco ideal para este original pulpo al horno, a primera vista, envuelve una ola marina.
En realidad, se trata de una espuma de ajo, que equilibra a la perfección la textura “al dente” del pulpo, lograda en base al uso del octópodo congelado, a distintas técnicas de tiernizado, y a una cocción de cuarenta minutos. Tanto trabajo se aprecia cuando llega al plato, combinado con aromas de miel y cilantro, más una impecable mousse de calabazas. Precio: 42 pesos.
(Nicaragua 6055, Live Hotel, Palermo / T. 4774-7271)
SANTA PAULA (confeitaria)
Aunque de espacios de reducidos, la confitería Santa Paula no ahorra en objetos grandilocuentes: una escultura dorada del David en miniatura convive con pequeñas palmeras artificiales y columnas romanas en tonos bordó. El roble domina el local y las vitrinas despliegan una variedad de tortas decoradas con abundante crema, cerezas y merengue triturado. Con más de 60 años de historia, la “de la casa” es una delicia de bizcochuelo de vainilla, duraznos, crema y frutillas. Atención a los sándwiches de miga bien frescos, especialmente, los de roquefort y apio. Para antojados de rosca, la de nuez y almendras es irresistible.
(Scalabrini Ortiz 3154, Palermo)
PANI (deli / brunch)
En esta deli chic, la patisserie luce perfecta y es riquísima. Las medialunas no son la excepción: cada bocado es un deleite para los cinco sentidos. Podés comprarlas para llevar a $3 cada una, o bien, aprovechar la terraza del lugar y acompañarlas con un té calentito ($10).
“Pájaro que comió, se quedó”: en ambiente rococó-rosado, Pani convoca con ese lema y, en su local shabby-chic, deleita con la infinidad de las formas de lo dulce. Si la serie Sex & the City siguiera en la grilla del cable con episodios estreno, la magia de la televisión permitiría imaginar a Carrie Bradhaw y sus amigas en estas mesas, adornadas por las múltiples manifestaciones de lo femenino: retazos, telitas, lanas, hilos, muñecotes y un espíritu general de informal desaliño, el de las chicas modernas que discuten sus asuntos sin traumas ni complejos. El menú de brunch ($80 por persona) mezcla lo foráneo con lo criollo, y trae huevos revueltos, bruschetta con mascarpone y salmón ahumado, scon relleno de jamón crudo y palta, pinchos de ave y panceta, miniwaffles de jamón y queso, y con dulce de leche, y más, más, más… pero el premio mayor se lo lleva la delicia bautizada como “Martín Fierro”: un cheesecake de dulce de batata que toma lo mejor de la tradición criolla… para recrearlo. Una maravilla.
(Nicaragua 6044, Palermo Hollywood / T. 4772-6420)
OUI OUI (brunch)
No digas ‘sí, sí’, di ‘oui oui’. Pionero en la creación de un polo gastronómico neo chic (el de la calle Nicaragua, entre Dorrego y Ravignani), Oui Oui acomodó mesas de madera (des)pintadas de rosa viejo para que los productores de cine y tevé discutan sus proyectos ajenos al pico de estrés (y el pico de rating). Cuando el huevo apenas se comía frito en Buenos Aires, aquí se jactaron de preparar el mejor revuelto de la ciudad, y es cierto. En el punto justo de consistencia, ni muy babé ni muy seco, es una declaración de amor al noble producto de la gallina. Y el brunch a medida (promedio, $50) deslumbra con las especialidades de la casa: camembert tibio con pan de nuez, hummus, pochitos de humita o locatellis de pavita.
Lugar perfecto para juntarse con amigas, con aires románticos, decoración retro-naif, y una musiquita francesa que recuerda a la película Amelie. Eso sí: el local es chiquito y sus mesas rosas están súper juntas. Las pizarras de las paredes te dicen qué es lo que está saliendo fresco de la cocina. Los bagels están muy bien hechos y se sirven con salmón ahumado y philadelphia acompañados de papas o ensalada ($28). Toda la panadería está hecha in situ y podés pedir lo que quieras to go y así llevarte el brunch a casa. Un buen detalle: siguiendo la tradición de EE.UU., cuando pedís un café americano o una limonada ($7 cada uno) el servicio es libre, o sea que te rellenan la taza o el vaso cuantas veces quieras, sin costo adicional. Sábados y domingos de 10 a 20.
En una pequeña esquina en el límite entre Palermo y Colegiales, funciona esta deli de inspiración francesa en donde se preparan unos deliciosos croissants. Su precio está por encima de la media ($6 cada uno), pero realmente vale la pena probarlos. Atención a las medialunas ($4), que también son muy buenas. Para saber cómo comenzó la movida hippie chic en las delis de Palermo, tenés que venir acá. Todo empezó en Oui Oui.
El pionero. Hace cinco años Oui Oui inauguró el género de las limonadas, los toldos a rayas y ese “no sé qué” de la infancia que produjo una verdadera reacción en cadena en Palermo y alrededores. Y su éxito no mengúa: cualquier día de la semana hay contingentes de hippie chics y turistas esperando para entrar. El servicio y las sillas incomodas están entre sus puntos flojos, pero se contrarrestan con uno de sus más altos: la chocotorta.
(Nicaragua 6068, Palermo Hollywood / T. 4778-9614)
DEMURU
Juan Pedro Demuru logró conquistarnos con un plato que -por algo será- no quitó de su carta desde que abrió su coqueto bistró a fines de 2009. Es que esta bondiola braseada, cocinada al vacío con paciencia, durante varias horas, deja una sensación de humedad en boca además de una terneza absoluta, debido a la exposición lenta a sus propios jugos y grasa.
Así se define una consistencia delicada -como se dice popularmente, una manteca- que deja la carne lista para ser cortada sólo con tenedor. Demuru la combina con toques ácidos, que según la época puede ser una salsa de cassis o de vino Malbec con reducción de canela, y le suma guarniciones personales, como el puré de calabazas con almíbar de maracuyá y frutas del mercado preparadas estilo chutney.
Bondiola de cerdo braseada con salsa de cassis - 55 pesos.
Juan Pedro Demuru es parte de la generación de profesionales que salieron de las primeras camadas de graduados en el BUE Trainers. En 2009 dio el salto de su trabajo en catering para dividir su tiempo y retomar el desafío de tener un restaurante propio. En 2010 fue finalista del Bocuse d’Or.
(Honduras 5296, Palermo / T. 4831-5812)
EL GALEON (boulangerie)
Las buenas medialunas de manteca cumplen tres requisitos: son esponjosas por dentro, crocantes por fuera, con la dosis justa de dulzor. Y las de El Galeón, un bar gigante con una pequeña panadería, justo frente al Botánico, cumplen con todas las condiciones. Panzonas y aireadas, con una textura suave, se deshacen en la boca. La docena cuesta 20 pesos.
(Av. Santa Fe esq. Gurruchaga, Palermo / T. 4831-0544)
BLUE (brunch)
Mondo arándano: mientras los frutos rojos conquistan postres y helados (y hasta bautizan una marca de teléfonos inteligentes), en Palermo se levanta el primer bar temático dedicado al blueberry: los dueños tienen una finca que produce arándanos en los Esteros del Iberá, provincia de Corrientes, y los traen a Capital, como garantía de salubridad y sabor. Conocedores del filón, levantan la fórmula del “natural deli” para el brunch que enriquece la infusión tradicional con una carta de espirulinas, wheatgrass o ginseng. En versiones hipercalóricas o desintoxicantes, se prometen “los mejores jugos de la ciudad”, con leche de coco, mandarina, jengibre o polen. Y para el brunch dominguero, los menúes en versión “healthy” (yogurt, granola, frutas) o “strong” (huevos revueltos, pan de campo, salmón ahumado) redefinen la idea de “energizante”.
(Armenia 1692, Palermo / T.4831-7024)
JANIO (brunch)
Seguramente habrás estado, visto u oído hablar de este restaurante, situado frente a la Plaza Armenia. No será el brunch más lujoso, pero por su precio ($26) y su excelente ubicación está más que bien. La propuesta se acerca más a un desayuno completo que a un almuerzo frugal: una gran mesa con medialunas rellenas, cereales, quesos y fiambres, huevos revueltos, pancetas y mini salchichas, panes saborizados, muffins, budines, yogures, frutas frescas, jugos y café con leche, entre otras opciones. Es el elegido por la mayoría de los turistas-jóvenes-notebook-en-mano que andan por la zona en sandalias y bermudas. El servicio es bastante informal, pero con la calma que te da un domingo a la mañana, se banca bastante bien.
(Malabia 1805, Palermo Soho / T. 4833-6540)
BARAKA (deli)
Súper licuados para armar, hamburguesas de cordero y “recetas de familia”, en esta esquina palermitana donde rigen las reglas del sufismo. No se sirve alcohol y no se cobra cubierto porque, aclaran, les parece “de mal gusto”. La pastelería, en general, es caserísima y riquísima, con algunos clásicos, como el budín inglés de larga herencia o las cookies de naranja y cardamomo. Entre el público, muchas parejas jóvenes y grupos de amigas.
(Gurruchaga 1450, Palermo /T. 4834-6427)
Cusic (deli)
Bohemio, despojado y luminoso. Un poco hippie, pero sin perder jamás el glamour. En las pizarras chiquitas que decoran todo el salón, frases escritas al pasar como “agua que has de beber” o “tomá mate y convidá”. Hay un jardín trasero ideal para tardes de primavera, un patio lateral y una carta del día que llega en hojas Nº3. Todo está dispuesto para recordar a la casa de la abuela y, en este caso, su dueña (a la que apodan Cusic) lo logra. Los sándwiches son contundentes y hay variedad de bagels. Un imperdible: los rollitos de canela (o cinammon rolls).
(El Salvador 6016, Palermo / T. 4139-9173)
NUCHA (brunch)
Una mitología gastronómica porteña cuenta la historia de la vecina que empezó a preparar pastelería (Reginucha, de Belgrano) y, desde el garage de su casa, conquistó la ciudad: primero, con porciones de torta; después, con sus recoletos salones de té. Tienda ancla de Palermo for export, el local de Nucha en la calle Armenia deslumbra con sus maderas crudas, aplaca los ánimos en el barrio tomado por la histeria consumista y cumple con lo que el desenfreno inmobiliario no puede prometer: espacio. Entre las mesas, en el patio, en la vereda. Y si los salones son ocupados por familias en toda su extensión, el menú de brunch ($200 por pareja) parece diseñado para alimentar al batallón: quesadillas, tartas, locatellis, tostadas, yogures y la maravilla del lugar, los dulces. Como la torta africana, chocolatosa, húmeda, con crema de chocolate con leche y cobertura blanda, sí… de chocolate.
(Armenia 1540, Palermo Viejo, y sucursales / T. 4833-9345)
HOTEL HOME(brunch)
Con premios internacionales, la buena vista al jardín con piscina y la posibilidad de cruzarse con un huésped famoso (el mismísimo Bono durmió en estas habitaciones), el Hotel Home propone un paraíso para los “gafapasteros”, como les dicen a los bohemios modernos de anteojos de marco grueso, que se eternizarán en las mesas del bar durante las cuatro horas del brunch, en abierto repudio al lujo rancio que prometa cualquier hotel de etiqueta tradicional. Por $42, el desayuno inglés ofrece café, té o mate, panceta, salchicha parrillera, hongos, papas salteadas, huevos, tomates grillados y porotos. Se sabe: los bohemios valoran la informalidad y la calidad, gozan de las experiencias cosmopolitas y jamás se fijan en el precio, pero reclaman el derecho de almorzar en ojotas.
(Honduras 5860, Palermo Hollywood / T. 4778-1008)
Farinelli (boulangerie)
Podés reconocer desde lejos el local de Farinelli por su toldo rojo furia. Es chiquito, con unas pocas mesas y tiene la particularidad de que no funciona con menú: lo que hay en el mesón es lo que podés comer ahí o comprar para llevar. Si tenés la suerte de encontrar croissants ($4), no lo dudes. Son un must para la merienda.
(Bulnes 2707, Palermo Botánico / T. 4802-2014)
Boulevard Córdoba (padaria)
Esta panadería es un clásico de Palermo. Todas sus facturas son de calidad, con una masa suave y esponjosa, pero las medialunas de manteca ($1,50) son lo mejor de la casa: aireadas, brillantes y de forma perfecta. Para devorar la docena y no dejar ni miguitas.
(Av. Córdoba 3502 esq. Mario Bravo, Palermo)
HELENA (deli)
Nando y Flor, los cocineros y dueños de Helena, abrieron este deli pensando en palabras como “casero”, “fresco”, “simple”, pero con una condición: no pasarse de femenino ni de empalagoso. Para eso crearon dos ambientes: uno más shabby chic, con vajilla antigua, sillones de estilo y gran mesa de madera y otro más informal, como de café al paso. Su caballito de batalla son los sándwiches y la torta banoffie, con banana, dulce de leche y crema. Otra buena opción para desayunar son los minipankes con crema y frutas.
(Nicaragua 4816, Palermo / T. 4833-0256)
POROTA (deli)
Una de las propuestas más auténticas y originales de la tendencia. Porota existió (era la abuela de una de las dueñas) y lo sigue haciendo de alguna manera: están sus fotos, sus recetarios antiguos, su vajilla y muchos de los platos que preparaba en su cocina de Rosario, hoy reversionados por su nieta, Miren Algañaraz: trufas de la infancia, torta húmeda de mandarina, muffins de chocolate con ciruela al cognac. El ambiente es relajado e informal, con reposeras en la vereda. Desde hace unas semanas extendieron un poco el horario y los martes, jueves y viernes sirven aperitivos, copetines y quesos hasta las diez de la noche.
(Gorriti 5881, Palermo /T. 4770-9234)
AZEMA EXOTIC BISTRO
Su chef-propietario, Paul Jean Azema, es uno de los precursores de la gastronomía exótica en Buenos Aires. Lo suyo es la comida especiada y picante (cocina creole de las colonias francesas), que se expresa en platos como tartare de salmón, maracuyá y chile o cordero en sartén con chilli, menta y cilantro. Con bajo perfil, al margen de los caprichos de la moda, este bistró lleva 5 años en Palermo, siempre a salón lleno. El propio chef suele tomar los pedidos. Uno de los mejores restaurantes de Buenos Aires.
Capacidad: 45 cubiertos.
(Angel Carranza 1875, Palermo / T. 4774-4191)
EL MUELLE
Para disfrutar la buena cocina frente al Río de la Plata. El punto fuerte de El Muelle, en el histórico edificio del Club de Pescadores de Buenos Aires, en Costanera Norte, son los pescados y mariscos, que preparan con fuerte influencia vasca y nórdica Marta Lazarte (ex Centro Vasco Francés) y Gustavo Escobar (ex Café Des Arts). Para Semana Santa, además de los platos clásicos de la carta, como los pinchos de langostino con salsa romesco ($89) y el atún rojo a las brasas ($90), ofrecen un menú especial que incluye appetizer, entrada, principal y postre, regado con vino Trumpeter ($125 por persona).
(Av. Rafael Obligado y AV. Sarmiento, Costanera Norte, Palermo / T. 4773-2216)
EL ULTIMO BESO
Cordero braseado
Uno de los lugares más románticos de Buenos Aires. Tiene una impronta femenina, donde prima el blanco, los colores pasteles y la decoración tipo rococó. En su interior hay una boutique de lo más original. Pero su principal activo es el patio para 24 cubiertos con mesas de piedra, sillas de hierro forjado y candelabros colgantes con caireles. El murmullo del agua cayendo del cántaro de una ninfa que se erige en una fuente es tranquilizador. Y en primavera el aroma de las rosas trepadoras es un bálsamo. El plato inamovible es el cordero braseado en reducción de vino tinto, naranjas y laurel ($68).
(Nicaragua 4880, Palermo / T. 4832- 7711)
FREUD & FAHLER
Un milagro palermitano que ofrece sutilezas y buen gusto a pocos metros de Plaza Serrano. Eso es lo que logra Pol Lykan, el circunspecto chef que prefiere mostrar lo que sabe en cada plato antes que hablar. En su casa todo es detalle y pulcritud, desde la carta bocetada a mano, a los trazos nostálgicos de maderas viejas y lámparas antiguas. Lo mejor, los panes livianitos que elabora en la panadería anexa, las entradas verdes, y las carnes siempre decoradas con flores y cereales. Ideal para una cena romántica. El dato, la buena música que el propio Lykan elije. Capacidad: 40 cubiertos.
(Gurruchaga 1750, Palermo / T. 4833-2153)
LA PESCADORITA
Una de las últimas novedades en el circuito gastronómico. De los mismos dueños de las parrillas La Dorita, fue inaugurado hace dos semanas en el mismo local donde solía funcionar el primer restaurante de la cadena. Como su nombre lo indica, la especialidad son los pescados frescos, traídos en hielo desde Mar del Plata tres veces por semana, preparados a la plancha. Recomendado el mero con papas confit y tomates rosti ($60). De entrada cornalitos ($28) o ensalada de pulpito ($40). El mismo espíritu de club de barrio de las parrillas, pero menos bullicioso.
(Humboldt 1905, Palermo / T. 4773-0070)
LAS PIZZARAS
“Esto es un bistró, no un restaurante”, dice Rodrigo Castilla, cocinero, dueño, encargado de compras, selector de vinos, mozo circunstancial y creador de los menús que escribe cada día en las pizarras de su lugar. Sonriente, desaliñado y a veces con cara de pocos amigos, transformó su pequeño local, más cercano a Puente Pacífico y Plaza Italia que al glamour del Soho palermitano, en uno de los más interesantes de Buenos Aires.
“Acá nunca vas a comer 10 puntos; pero nunca vas a comer debajo de 8 puntos”, se enorgullece Rodrigo Castillo, chef y dueño de este restaurancito, uno de los grandes hits del 2009 en el lado más solitario de Palermo Soho. Las Pizarras parece sacado de 1999, cuando en la zona abundaban los restaurantes informales, rústicos y sin otras pretensiones más que servir platos ricos a buen precio. Todo el menú está anotado en las pizarras sobre las paredes del lugar. Cocina de mercado en serio, que se ve en platos súper frescos, desde la raya en escabeche, hasta pesca del día y el vacío de cerdo braseado. Se pueden llevar vinos para descorchar. Precio promedio: entre 60 y 70 pesos.
(Thames 2296, Palermo / T. 4775-0625)
SUDESTADA
Restaurante asiático, que serve pratos agridoces com bastante porco, muita pimenta. Bem gostosos. Esse acima é uma espécie de kebab de cordeiro
(Sudestada: calle Guatemala, 5602, Palermo, Buenos Aires, Argentina. Tel: +54 11 4776 3777 )
POZO SANTO
http://www.pozosanto.com.ar/
A tus viejos no los sentás a comer un ceviche ni con amenazas. Eso, porque nunca fueron a Pozo Santo, el coqueto restaurante de estilo cuzqueño ubicado en Palermo. Sirven uno de los más finos ceviches de la ciudad, con elegante sazón y lenguado de primera. Pedí la versión con frutos de mar ($45), que viene con pulpo, vieiras y camarones, sutilmente perfumada con cilantro. Funciona como entrada, así que computá el segundo plato en el precio.
(El Salvador 4968, Palermo / T. 4833-1611)
LA BRIGADA
Corte Especial en Para empezar, ya es lindo que no te digan qué corte es. No es ojo de bife, ni lomo, ni picanha. Es el famoso “corte especial” de Hugo Echevarrieta, dueño de esta mítica parrilla, que comenzó como humilde lugar y que hoy, agrandado y renovado, ejerce hace ya una década el papel protagónico en el escenario de la mejor parrilla argentina. La Brigada es cara y el servicio, si bien profesional, resulta mucho más amigable cuantos más Euros gasta la mesa. Pero la carne..., ahí no hay discusión: es la mejor. Fantástica molleja, increíbles chinchulines de cordero, y el corte especial, que sale sí o sí sangrante. A $130, podrá ser un robo. Pero qué rico que sale. http://www.labrigada.com/
(Estados Unidos 465, San Telmo / T. 4361-5557)
TÔ
"El foie gras mi cuit, con su puré de pistacchio y tomate confit y su aceite de trufa" / $88La última gran apertura de Palermo: un comedor ultra contemporáneo que propone la frapanese cuisine. En criollo, cocina francesa con acento japonés, o viceversa. El famoso foie gras es el hígado graso de aves como el ganso, la oca y el pato. Un producto especial, emblema de la gastronomía francesa. El proceso de cebado es cruel, ya que se confina al animal a un embuche activo en pasiva condición, inflamando su órgano hasta diez veces su tamaño. Cotiza en alza, mientras asociaciones de defensa del animal intentan impedir su producción deliberada. Mientras que el precio por kilo de un productor local supera los 200 pesos; en Francia se lo consigue a 40 euros. En Tô lo traen directamente de París a su mesa. Aterriza sobre un puré de pistacchio (otro producto caro), con mermelada de frutos rojos y brioche francesa, perfumado con aceite de trufa, preciado tubérculo que solo se da bajo las encinas y robles del otoño en ciertas regiones de Europa. Exquisiteces que hacen olvidar el sufrimiento del plumífero, quien más caro lo paga. A su lado, el plato es una ganga.
Costa Rica 6000, Palermo Hollywood / T. 4772-8569
HOME BUENOS AIRES
Ensalada vietnamita en Es un hotel con boutique muy “chic” frecuentado por extranjeros. Llaman la atención los originales muebles escandinavos en el lobby. Al fondo se oculta un jardincillo alegre y simpático poblado de lavandas y hortensias, diseñado por Chunchuna Villafañe. Las mesas (para apenas 16 comensales), con vista a la pileta, se encuentran sobre un deck cubierto por una pérgola. El plato típico de la casa es la ensalada vietnamita, preparada con brotes de soja, almendras, zanahoria, pollo salteado, albahaca, menta inglesa y albahaca. (Honduras 5860, Palermo / T. 4778 1008)
CROQUE MADAME
Croque Madame de jamón Este restaurante es una acabada muestra que Buenos Aires alguna vez fue una capital poderosa. Arquitectos de la talla de René Sergent diseñaban las mansiones de la aristocracia vernácula, en este caso de la familia Errázuriz. El restaurante ocupa lo que fue la casa del chofer, hoy un lujo para cualquier mortal. Las mesas, que están a la sombra de un olivo centenario, tienen vista a la entrada del palacio. La fuente aporta una visión refrescante durante los días de calor. El plato de la casa es, lógicamente, el Croque Madame de jamón, un típico sándwich parisino hecho con jamón cocido, queso gruyere, pan dorado en manteca y un huevo a la plancha encima ($36). Hay estacionamiento dentro del palacio después de las 19hs (fin de semana, todo el día).
(Av. Libertador 1902, Palermo Chico / T. 4806-8639)
CAFE DES ARTS
Marinera de pescado
Restaurante do MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires). En el exterior, a la vera de sus grandes ventanales se encuentran una serie de mesas protegidas por sombrillas de tela flanqueadas por un cañaveral. Allí se pueden probar las creaciones de Jérôme Mathé, el chef de la casa, como la célebre marinera de pescado, un plato hecho con lenguado, salmón, langostinos y calamares, pocheado dentro de un caldo de mejillones y luego emulsionado con hierbas frescas; sin duda es más liviano que una bouillabaisse ($94).
(Av. Figueroa Alcorta 3415, Palermo Chico / T. 4808-0754)
LA FACHADA (empanada)
Tienen dos locales, el de Colegiales funciona solo para llevar o para delivery. El de Palermo, muy al estilo de la zona, está en una casa reciclada y se puede comer en mesas tradicionales o en un livingcito con mesas bajas. Gran variedad de gustos, clásicos y modernos. Los conservadores podrán discutir la legitimidad de las empanadas abiertas, pero también disfrutar de las santiagueñas y mendocinas, que vienen cerradas y contundentes. Los más vanguardistas la pasarán bomba arrojándose de cabeza en las de berenjena o las de panceta y ciruela. Hay que consultar por "la empanada del día", tiene fama de infalible. Precio: $3.
http://www.lafachada.com.ar/
Freire y Zabala, Colegiales / T. 4553 4748
Araoz 1283, Palermo / T. 4774 6535
ÑA SERAPIA (empanada)
Una pulpería de precios bajos en el medio del Palermo más gordi. Tiene sólo 10 mesas en las que siempre hay algún acento extranjero y alguna chetita del barrio. Se llena rápido, pero la rotación de gente es continua. La empanada salteña es chiquita y una de esas delicias que hacen que puedas bajarte media docena sin darte cuenta. La fórmula de la felicidad es carne cortada a cuchillo, papa, huevo, cebolla de verdeo y manos expertas para confeccionarlas. El vino de la casa viene en pingüino y es un poco áspero, pero acompaña bien a la de carne picante. A la hora del postre es obligatorio probar los quesillos con miel y dulce de mamón. Precio: $3.
Av. Las Heras 3357, Palermo / T. 4801-5307.
VIEJO PALERMO (empanadas)
Nació en pleno Palermo Soho cuando era Viejo. Estuvieron en Serrano y Cabrera hasta que hace un tiempo se mudaron al Palermo de al lado. Se llevaron con ellos sus pizzas, empanadas y sándwiches de mila a la zona de las productoras hollywoodenses, así que los mediodías se llena de obreros audiovisuales. Buen tamaño, buen precio y la sensación de estar comiendo comida de verdad, tres ítems que en la zona no abundan. Tienen los sabores que no pueden faltar en toda buena casa del ramo, además de una impresionante capresse (¡son Palermo che!). Precio: $3.
http://www.viejo-palermo.com.ar/
Niceto Vega 5591 / T. 4775 1494
GREEN BAMBOO (Costa Rica 5802, Palermo Hollywood / T. 4775-7050)
LA DORITA (Humboldt 1911, Palermo Hollywood / T. 4773-0070)
CANGAS DEL NARCEA (Beruti 4643, Palermo / T. 4773-3351)
GUIDO’S BAR (República de la India 2843, Palermo Botánico / T. 4802-2391)
Para provar um pouco dos sabores andinos que fazem a fama da gastronomia peruana, a dica é conhecer o Astrid & Gastón. O restaurante é uma franquia do badalado Chef peruano Gastón Acurio.
Como era de se esperar o cardápio tem uma variação em relação ao encontrado no Chile e Peru, o que é justificável, tendo em vista que os ingredientes típicos como batatas, milhos, pimentas e peixes, são diferentes. De qualquer forma a comida é ótima e o ambiente suntuoso dado pela casona clássica onde ele está localizado dá um charme especial.
Nada melhor do que começar pedindo um Pisco Sour ($30) e um Cebiche Clássico ($41). Para quem gosta de frutos do mar, outra possibilidade, é experimentar o Cebiche Mixto ($46) que além da corvina, leva lagostins e vieiras. Saindo dos Cebiches e Tiraditos perunanos, o Pato com Arroz Meloso, Cerveja Preta e Cebolas é outra excelente opção.
Degustación de ceviches en ASTRID & GASTON
A través de Roberto Grau (chef del local de Palermo), hace todo bien. En especial su degustación de tres ceviches. El primero, el clásico de lenguado o corvina. El segundo, con la leche de tigre (la mezcla base) preparada con ají amarillo peruano, langostinos, vieiras, pulpo y chipirones. El tercero toma los sabores de la cocina chifa (mix de Perú y China), y saboriza al pescado con encurtidos de nabo y zanahoria, logrando un sabor más dulce y amable. Tres ceviches, los tres impecables, los tres distintos, acompañados, faltaba más, de maíz cancha, camote y cebolla morada. Precio: 86 pesos.
Lafinur, 3222 – Palermo - T. 4802-2991
www.astridygaston.com
Fonte:Joy e qVinho
PARAJE AREVALO
Este pequeño restaurante, manejado íntegramente por sus dueños, logró en muy poco tiempo convertirse en uno de los favoritos de la ciudad, gracias a sus menús por pasos, su cocina de autor y sus precios razonables.
Los platos cambian cada mes, pero siempre está presente su huevo cocido a baja temperatura, el hit del restaurante. Usando el ronner (una maquina que controla la cocción de manera muy precisa), cuecen el huevo entero a 62 grados durante cuarenta minutos, en una reversión del clásico huevo mollet, pero que queda mucho más cremoso y denso. Realmente, es único.
Cada mes cambia el acompañamiento. Nosotros lo comimos con morrón, pero eso es lo de menos: con panceta, espárragos, hongos, o en su nueva versión apanada, probalo.
En Paraje Arévalo los chefs Estefanía di Benedetto y Matías Kyriazis, ambos formados entre América y Europa –con una temporada en el londinense Fat Duck de Heston Blumenthal-, proponen una combinación de platos de autor y cocina de vanguardia, que coquetea con las técnicas más modernas pero que hace pie en los sabores clásicos. Para la cena, sólo hay un menú de seis y ocho pasos de 120 y 140 pesos.
Em pedaço aprazível de Palermo, o bistrô tem uma despretensiosa atmosfera de bairro que contrasta com o capricho do chef Matías Kyriazis. No almoço ($), os pratos rápidos ao estilo menu executivo têm apresentação gourmet, preparo cuidadoso e um custo/benefício de cair o queixo. À noite (apenas com reserva), há somente menus de seis e oito passos, com receitas mais autorais. Vinhos a preços camaradas. Um achado. $$$
Consolidados en su propuesta, con su cocina cada vez más ajustada y con reconocimiento de crítica y público, la esquina de Matías Kyriazis y Estefania Di Bendetto (en Palermo, casi Colegiales) ya es uno de los lugares más comentados de la ciudad. ¿El secreto? Están cada día al frente del lugar, atendiendo a los clientes, cocinando, craneando nuevos menúes y sentándose en alguna mesa amiga para cerrar el lugar luego de darles de comer a todos.
(Arévalo 1502, Palermo / T. 4775-7759 3ª/4ª 12h30/16h, 5ª/sáb 12h30/16h e 20h/23h, dom 12h30/16h; Cc: A, V)
CRIZIA
Ambiente supermoderno e descontraído. Localizado no badalado Palermo Soho, o Crizia consegue entregar uma proposta imbatível, agregando um ambiente sofisticado, uma cozinha e um serviço de alta qualidade; e o melhor de tudo, pratos com preço bem competitivos.
Comandada pelo jovem Chef Gabriel Oggero a cozinha argentina de autor ganha um toque a mais com a influência mediterrânea, que pode ser percebida nos pratos de frutos do mar e no seu belo Oyster Bar. Sem descuidar da cozinha, Gabriel faz questão de passear pelas mesas após o horário de pico da cozinha para conversar com os clientes e avaliar o desempenho de seus pratos. Ponto para Oggero que sabe bem a importância de um bom marketing.
Quem gosta de ostras, a pedida é começar com uma porção de Ostras Gratinadas ao Champagne; mas se você não curte essa iguaria, talvez ou um Provolone de Cabra Grelhado com Azeite de Oliva e Ervas. Para o prato principal recomendo provar a Costeletas de Cordeiro Patagônico com Gratin de Queijo e Confit de Tomates ($56) ou ainda o Cordeiro patagônico em cocção lenta ( 4 horas ).
Na seleção de peixes o Atum selado na grelha com vinagrete de lima é imperdível; a carne no ponto ideal foi perfeitamente harmonizada com os aromas e o toque levemente picante do molho. Se você quiser encerrar a noite com um doce, experimente o delicioso Sorvete de Mascarpone acompanhado de Frutas Cítricas.
Os pratos são muito bem apresentados e generosos, e a carta de vinhos não é tão extensa, mas tem boas opções de rótulos com preços acessíveis.
Gorriti, 5143 – Palermo
Tel. 4831-4979 - www.crizia.com.ar
Fonte: qVinho
OSAKA
Osaka es un restaurante discutido: caro, fashion, ruidoso y una atención que no siempre es la mejor. Pero este lugar porteño (con casa matriz en Lima) supo desarrollar la moda peruano japonesa en la ciudad. El tiradito Nikkei es la quintaescencia de la fusión del Pacífico. El pescado (suele ser lenguado) se corta al modo de sashimi, y se lo condimenta con una mezcla de sabores peruanos (limón, cilantro, ají) y japoneses (shoyu y wasabi). Intenso, sabroso, liviano. Una mezcla perfecta.
OSAKA
Para una salida fashion: http://www.osaka.com.pe/
En un listado de ceviches porteños no podían faltar los de Osaka, uno de los restaurantes más fashion de la ciudad que en los últimos cinco años ha mantenido su vigencia como emblema de cocina fusión. Acá mandan los cruces asiáticos con sazón peruana. De los cinco cevichitos que sirven, nos quedamos con el thai: a base de pulpo, plátano caramelizado y mango, que logra cautivar con sus contrastes agridulces. Eso sí, andá dispuesto a pagarlo: cuesta $75 pesos y tiene tamaño de finger food.
Tiradito Nikkei - Osaka es un restaurante discutido: caro, fashion, ruidoso y una atención que no siempre es la mejor. Pero este lugar porteño (con casa matriz en Lima) supo desarrollar la moda peruano japonesa en la ciudad. El tiradito Nikkei es la quintaescencia de la fusión del Pacífico. El pescado (suele ser lenguado) se corta al modo de sashimi, y se lo condimenta con una mezcla de sabores peruanos (limón, cilantro, ají) y japoneses (shoyu y wasabi). Intenso, sabroso, liviano. Una mezcla perfecta.
A filial de Buenos Aires segue o conceito da matriz, em Lima, com a culinária fusion da moda, que combina técnicas e ingredientes japoneses e peruanos. Por isso, no cardápio há desde sushis até ceviches e tiraditos, além de algumas criações, como lulas recheadas com camarões ao saquê e pimenta ají. Se ficar na dúvida sobre o que pedir, recorra aos garçons, solícitos e hábeis para indicar os melhores pratos. Recomenda-se reservar. $$$$
(Soler 5608, Palermo Hollywood, T 4775-6964; 2ª/sáb 12h30/14h45 e 20h30/0h30; Cc: A)
TEGUI
Num muro todo grafitado, uma campainha se esconde sobre a diminuta placa com o nome da casa. É preciso acioná-la para que a bela hostess venha atendê-lo. Uma vez no salão, repare na bela decoração em preto e branco e respire o clima de badalação. Assinado pelo chef Germán Martitegui, do Casa Cruz, o menu lista receitas que mudam toda semana. Recomenda-se reservar. $$$$
Germán Martitegui es un genio porque sabe generar productos. Olsen, Casa Cruz, Tegui, son –a su modo– muy buenos productos. Lugares que le hicieron bien al mapa gastronómico de la ciudad. No Tegui, o mais novo de todos, é onde o chef realiza suas experiências mais gourmet e onde comanda pessoalmente a cozinha, que é aberta ao público e toma a maior parte do salão, recheada de belos cozinheiros (parte da atração da casa).
Menu degustação, a R$ 90. O primeiro prato foi uma espécie de canapé de aspargos, queijo brie, brotos de rúcula e sorvete de tomate. Delicioso. Depois, uma sopa de ervas e favas. O mais fraco de todos os pratos. Provei os miolos e adorei. O melhor prato da degustação: ostras mornas servidas com ovas de salmão, maçã (que deu um contraste incrível para o prato), bolinhas de tapioca e miga de pão. Linguado com vieiras e molhinho de cítricos. E, claro, não poderia faltar na Argentina a carne: filé mignon no ponto perfeito, servido com um purê de batatas defumadas no carvão, ovo pochê e chimichurri. Melhor carne que comi por lá. E vamos às sobremesas: bolinho de pistache com creme de queijo de cabra e sorbet de frutas vermelhas. Três chocolates com avelãs e sorbet de manga. Foi o melhor jantar que tive em Buenos Aires.
Pero hay un plato que, aunque no esté siempre, expresa la idiosincrasia de Martitegui. El bife de atún rojo (servido apenas sellado) con el chimichurri casero, al que puede sumar caracú y moras. Juguetón, de tintes autóctonos y muy cool. Su precio es el mismo de todos los platos de Tegui: 80 pesos.
(Costa Rica 5852, Palermo Hollywood / T. 5291-3333)
OSLEN (escandinavo)
Do mesmo chef do Tegui, Germán Martitegui, tem uma proposta de cardápio escandinavo. O nórdico Olsen pode servir para um almoço ligeiro, jantar demorado ou ser apenas uma parada para enganar a fome e aquecer as turbinas antes de se lançar à animada noite de Palermo.
Os sanduíches, por exemplo, são ótimos para essa função. O clássico dos clássicos é a pequena degustação de vodcas harmonizadas com canapés (os smorrebrods). Absolutamente imperdível. Tem salmão com creme azedo, queijo com pêra, camarão com ovo, pepino e caviar...Tinha de vodca pura a misturas com cranberry, chá verde e bloody mary. Para acompanhar, blinis com salmão e truta defumados, queijos, camarão etc. O hambúrguer de carne de porco. Divino! E o Black Martini, feito com uma vodca negra.
En el mediodía del domingo, las reposeritas del jardín eternizan la lectura de los diarios y el menú del brunch propone las calorías de un invierno largo: según el día, la bondiola ahumada o el arenque se combinan con el espresso fuerte (los países nórdicos son los mayores consumidores de café en el mundo, con 15 kilos per cápita por año) o con el vodka: la agüita rusa circula por las mesas domingueras con la fruición de un sábado a la noche, en peculiar tratamiento de desintoxicación.
Mais uma casa linda. Fomos para o almoço, em um dia ensolarado e ficamos no jardim, onde há também sofás e cadeiras para dar aquela descansadinha pós-refeição e tomar um café ou mesmo beber uns drinques durante a espera.
O almoço tem menu fixo, com entradinha e prato a 37 pesos (menos de R$ 20). Fui com duas amigas, então pude provar todos os pratos disponíveis no dia. Antes pedimos o que era chamado de entradas escandinavas: Vários canapés com salmão defumado, lagarto servido em fatias frias, queijo e pêra, pepinos e caviar, ovos e camarão. Gostosos, mas nada sensacionais. Como prato, escolhi o frango crocante (com crosta de pão), servido com batatas e uma geléia de framboesa. Como entrada, todas escolhemos a sopa de tomate.Mas o melhor prato foi o sanduíche de carne curada (que estava deliciosa) com queijo branco e batatas. Provei também o risoto de mascarpone com favas e tomates.
Mas a visita vale mesmo que seja só para conhecer o lindo lugar e beber um drinque com vodca (eles têm um longo menu com vodcas do mundo todo). O restaurante funciona numa casa escondida atrás de um muro alto de madeira vazada que permite observar o lindo jardim, um dos lugares mais agradáveis para uma refeição.
O brunch de domingo, é bastante concorrido. Se sirve entre las 10:30 y las 20. Los mozos cancheros, con zapatillas de moda y remeras Pengüin, llegan a las mesas con una propuesta de cuatro opciones que pueden pedirse juntas o elegirse cada una por separado. Cada opción plantea una propuesta diferente: la A (de $10 a $38) está ligada al desayuno con cereales y huevos, e incluye una bebida, la B ($38) tiene platos más contundentes con guarnición (como omelette con salmón gravlax). La opción C viene con canapés nórdicos y la D incluye los postres. Informal, con mucha onda, ideal para ir con amigos y agarrar una de las mesas del jardín de adelante.
Smörgasbord en Olsen, a pesar de su marcada identidad escandinava, está en vías de convertirse en un clásico porteño. Es reconocido por el diseño inspirado en los trabajos del arquitecto finés Alvar Aalto, donde se distinguen los listones de madera que recuerdan los tupidos y estilizados bosques de su tierra natal. Pero lo que nos atañe es el bonito jardín asimétrico del frente, donde una fuente de pared hace juegos de agua y cuyo deck recibe hasta 30 cubiertos. ¿Qué se puede comer? Una de las especialidades es el smörgasbord (entremeses noruegos tipo canapés), acompañado de vodkas de diversas especies ($50).
(Gorriti 5870, Palermo Hollywood / T. 4776-7677)
Fonte: Joy, Comidinha
EFIMERO FESTIN
Una de las tendencias más destacables de los últimos años en materia gastronómica es la apertura de pequeños bistrós con cocina de autor a precios lógicos. Lugares regenteados por sus propios cocineros donde se puede comer con onda pagando la mitad de lo que se pagaría en cualquier pizza café, frío e impersonal.
Efímero Festín abrió sus puertas en diciembre de 2009 en el corazón de Palermo Soho y, a pesar de tener un nombre que prometía un paso rápido y frugal, en poco más de un año logró posicionarse como un must en esta categoría. Con una ambientación algo retro y una capacidad máxima de 26 cubiertos, logra que comer en sus mesas sea a la vez una propuesta íntima, relajada y estética.
Carolina Lavecchia (chef autodidacta) está en la cocina y, junto con su socia Marcela Croccia, sostiene una carta que hace foco en el producto y en la fusión de un amplio horizonte gustativo, siempre sencillo, siempre sabroso y siempre sano: el sándwich de pollo con guacamole es ya un clásico, lo mismo que la bondiola braseada con trigo burgol o el salmón rosado con perfume cítrico. Y entre los platos nuevos, se destacan la hamburguesa de tofu orgánico y la lasagna de quínoa con gírgolas. No es un lugar al que uno vaya a elegir bebidas importadas, ni platos de tendencia, pero es un sitio para pasar un buen rato y probar cosas ricas, pagando precios muy razonables.
Carolina Lavecchia lleva su cocina encima, vaya donde vaya. Hace unos años la desplegó en el recordado Siamo Noi, luego a puertas cerradas cocinando para un delivery y felizmente nuevamente a la calle en su Efímero Festín. El lugar más sencillo de esta selección, recuperando el espíritu casero de los bistró.
(Uriarte 1411, Palermo Hollywood / T. 4831-9867)
SIPAN
Si ya conocías el Sipan del Microcentro, sobrio y elegante, ahora preparate para algo más descontracturado: durante la primera semana de marzo se inaugurará una nueva versión en Palermo Soho, junto a Casa Cruz. Estará emplazado en el hotel boutique The Palermitano (Uriarte 1648). Según Alfio Vignolo, encargado de prensa, “será algo con un estilo playero” (el logo, de hecho, incluye una ola). Los colores dominarán la vista y la gastronomía será más ligera: el foco estará puesto en los pescados –tiraditos, ceviches varios y pulpo-, que serán preparados a la vista. Contará con un patio para fumadores. La capacidad del establecimiento será de de 100 cubiertos, y el costo estimado por cápita: 150 pesos.
FRANCESCO
A especialidade do restaurante é a culinária ítalo-peruana, uma inusitada reunião de risotos, massas, muitos pescados e pratos andinos. Um dos melhores ceviches da capital argentina é feito ali, acompanhado de milho crocante, batata-doce e molho bem apimentado. No couvert são servidos deliciosos pães caseiros, como o de parmesão com tomilho. Pertence a uma rede peruana, com filiais em Miami e na Cidade do México. $$$
(Calle Sinclair, 3096, 4878-4496; 2ª/6ª 12h/15h30 e 20h/0h, sáb 20h/0h, dom 12h/16h; Cc: A, M, V)
THE FOOD FACTORY
Con una propuesta gastronómica moderna, The Food Factory rompe con el molde de los restaurantes más nuevos de Palermo: nada de objetos retro, ni onda naif. Contiguo al flamante edificio de departamentos Live Hotel, acá todo transmite profesionalidad. La carta muestra platos donde sobresale la elaboración y las sutilezas del chef Tomás Kalika. Platos creativos, con los mejores ingredientes y a precios que no son nada descabellados.
(Nicaragua 6055, Palermo / T. 4774-7271)
VALPARAISO
Con pescados y mariscos del Océano Pacífico y una ambientación marítima (barcos en miniatura, fotos portuarias y timones decoran sus paredes) Valparaíso ofrece platos típicos chilenos, desde machas a la parmesana, hasta los sándwiches (Barros Luco y Barros Jarpa). Todo preparado por Aydee Murillo, quien durante 40 años fue cocinera de la embajada chilena en Argentina. Linda terraza para noches y atardeceres calurosos. Buena relación precio calidad.
(Nicaragua 6078, Palermo / T. 4771-0767)
EXPERIENCIA FIN DEL MUNDO
La bodega neuquina Fin del Mundo inauguró su propio restaurante, donde el chef Pablo Buzzo apuesta por una cocina simple, con los mejores productos importados y del sur del país (muy buenos platos a base pescados y los que llevan hongos). Al mediodía, público mayormente corporativo: hay un menú ejecutivo y una carta de sándwiches y ensaladas para comer en la barra. Por la noche, el ambiente se torna más íntimo. Lindas mesas en su porche, sobre la vereda.
(Honduras 5663, Palermo / T. 4852-6660)
RIO CAFE
Situado en una de las zonas más transitadas de Palermo Soho, atrae con su ambiente elegante por dentro (barra de mármol, mesas bajas, sofás y sillones tapizados en negro) y descontracturado en su patio a cielo abierto. Brilla por los platos de Ignacio Ortiz de Rozas (risotto de chipirones, magret de pato con salsa de tamarindo) y por los tragos de Inés de los Santos, sobre todo los que se preparan en jarras para compartir. Canchero, indie, muy palermitano.
(Honduras 4772, Palermo / T. 4832-2318)
CASA COUPAGE
Para quem curte um ambiente mais intimista e um atendimento verdadeiramente personalizado, o Casa Coupage, do casal Santiago e Inés é o lugar ideal. Acompanhando a tendência mundial dos Supper Club, ou seja, lugares pequenos restritos a aproximadamente 16 convidados, onde a própria residencia ou cozinha do Chef é aberta para os amantes da boa mesa.
Os proprietários atendem pessoalmente os convidados que podem desfrutar de um completo menu degustação de seis passos.
As quartas-feiras a casa abre as portas para eventos dirigidos à degustadores de vinhos, sempre mediante reservas, já que o espaço é muito restrito. Outro aspecto interessante, como os donos são sommeliers, a proposta é harmonizar os vinhos com o menu degustação de cada estação.
A cozinha é de excelente qualidade com destaque para pratos como: Ojo de Bide de Novilho, a Codorniz recheada de cogulemos silvestres e presunto cru.
Este restaurante a puertas cerradas, con sólo 8 mesas, funciona en un antiguo caserón de Palermo, con pisos de pinotea, mobiliario antiguo y galería con aires de patio andaluz. Aquí el acento está puesto en los vinos – sus tres propietarios son sommeliers-. Ofrecen un menú degustación de 6 pasos (cuesta 230 pesos), y se puede acompañar por una selección de 7 etiquetas de vino (otros 150 pesos). En tres de los seis pasos, los platos llegan a la mesa con dos vinos distintos, para que puedas probar cómo marida la comida con diferentes variedades, en una gran experiencia sensorial.
La cocina – de autor- está definida por el uso de buenos productos, que logran sabores cristalinos: pulpo español, puré de papas ajos asados, sal Maldon, pimentón y brotes aromáticos, entre las entradas; magret de pato, fondo de cocción, repollitos de Bruselas, láminas de plátanos fritos, entre los principales. Con una atención muy personalizada pero para nada invasiva, Casa Coupage tiene aires románticos. Es una gran opción para darse un gusto en pareja. Abre de miércoles a sábado, únicamente por la noche.
(Soler 5518, Palermo Hollywood / T. 4777-9295) y
Güemes 4382 1° piso – Palermo - Tel. 4833-6354
www.casacoupage.com.ar
Fonte: qVinho
LA CABRERA
Para amenizar a fila de espera, repleta de estrangeiros e quase regra no jantar, a casa serve espumante e petiscos na calçada, como cortesia. Dentro, o ambiente é de bar noturno com despojamento calculado. A cozinha explora clássicos parrilleros, como chinchulines (intestino delgado) de cordeiro e os cortes argentinos tradicionais, servidos com chutneys.
O La Cabrera é um daqueles tradicionais restaurantes de parrilla de Buenos Aires e disputa o posto de melhor carne da cidade. Na minha opinião, disputa também o de melhor empanada. Outro grande lance da casa são os acompanhamentos. Você escolhe uma carne e junto vem: purê de batatas e de abóbora, cebolinhas, cenoura, beterraba, berinjela…. Tanta coisa que a gente até se perde.
Mas a estrela da casa é mesmo a carne. Pedimos um vacio e um bife de tiras. Dizem que as mollejas também são incríveis. Um prato dá facilmente para 2 e até 3 pessoas.
Si la carne es motivo de orgullo nacional, era obvio que entre los restaurantes más votados para llevar extranjeros aparecerían en primer lugar las parrillas. La Cabrera peleó por el podio cabeza a cabeza con La Brigada, sacando un puñado de votos de ventaja. Este restaurante comandado desde 2003 por Gastón Rivera es mucho más que una parrilla. Es un lugar al que se va a comer carnes, en plural, ya que de sus fuegos no solo salen los tradicionales cortes vacunos. Desde la bondiola de cerdo a las pamplonas de pollo, al pato confit, pasando por los achurajes y el bife americano (atípico en nuestro medio, con hueso y cortado a lo largo), La Cabrera resulta un templo iniciático para un recién llegado al país.
Todo en La Cabrera es excelente, incluso la atención que ofrecen a los comensales cuando esperan su turno en la vereda (les obsequian bebidas, empanaditas, carnes). Uno de los mayores aciertos de su propietario –un sello distintivo- son las guarniciones frías y calientes que se sirven con cada plato (escabeches de porotos pallares, berenjenas y ajos asados, ensaladas con dressings creativos y muchísimos más). Las carnes son de calidad insuperable. El éxito de La Cabrera obligó a sumar una sucursal (La Cabrera Norte) a 50 metros del local original. Sin dudas, uno de los mejores restaurantes de la Argentina
(Calle Cabrera, 5099, 4831-7002, parrillalacabrera.com.ar; 12h30/16h30 e 20h15/1h Cc: A, M, V)
em filial na Calle Cabrera, 5127. $$$
LA CASA POLACA (polonês)
Un restaurante que ya tiene una larga historia en Palermo Soho, al lado de donde funcionó durante años el mítico bar Mundo Bizarro. Antos Yakowiak sigue a cargo del lugar que hasta hace unos años funcionaba en un subsuelo que hacia recordar a los años 40, con escudos en las paredes y un piano de cola. Ahora, se mudaron a otro salón dentro de la misma casa, mucho más moderno. La comida es la misma de siempre, bien tradicional polaca, con toda la influencia germana y centroeuropea que eso conlleva.
Entre los platos destacados están los típicos piegodi, una suerte de capeletti, rellenos de papa y queso blanco, o chukrut, entre otras opciones, como el barszcz czerwony, una sopa fría de remolachas. Costo por persona: 60 / 70 pesos.
(Jorge Luis Borges 2076, Palermo Soho / T. 4899 0514 y 4777 6683 / Martes a sábado por la noche)
CASA CRUZ
Não se esqueça de levar o endereço: a casa não tem nome na fachada e lembra mais uma balada. Por dentro, a impressão não muda muito. Com carpete de estampa de oncinha, paredes escuras, sofás vermelhos e garçons jovens (e muy guapos), o ambiente é dos mais badalados.
O cardápio, assinado pelo chef Germán Martitegui, tem pratos ousados, como o ceviche de ostra com sorbet de maçã. $$$$$ - (Calle Uriarte, 1658, 4833-1112; 2ª/4ª 20h30/0h30, 5ª/sáb 20h30/ 1h30; Cc: A, M, V)
DON JULIO
Com atmosfera típica portenha, esse despojado bodegón enfileira nas prateleiras garrafas de vinho sorvidas pelos clientes, que escrevem mensagens calorosas nos rótulos das botellas. O atendimento familiar convida os comensais a escolher as carnes in natura, antes de mandá-las ao braseiro. Na dúvida, vá de ojo de bife, um corte alto, macio e saboroso de contrafilé, pela pechincha de AR$ 39. $$
(Calle Guatemala, 4691, 4831-9564; 12h/16h e 19h30/1h; Cc: A, M, V)
HERNAN GIPPONI RESTAURANTE
Muchos conocen a Hernán Gipponi por los platos que sirve en el restó Tipula, en Martínez. Este año el chef se hizo cargo del restaurante del hotel boutique Fierro, con una propuesta similar: cocina de autor de raíces españolas.
Presentación, sabores y texturas impecables. Espacio sobrio, de buena acústica y cocina a la vista, con un hermoso jardín.
Buen menú degustación de 8 pasos para probar un poco de todo. Recientemente inaugurado, aún restan ajustar detalles en su ambientación y en la carta de vinos.
(Soler 5862, Palermo / T. 3220-6820)
THE FOOD FACTORY
El ambiente blanco y fresco de este restaurante - que ofrece una de las mejores relaciones precio-calidad entre las aperturas de 2010- se convierte en el marco ideal para este original pulpo al horno, a primera vista, envuelve una ola marina.
En realidad, se trata de una espuma de ajo, que equilibra a la perfección la textura “al dente” del pulpo, lograda en base al uso del octópodo congelado, a distintas técnicas de tiernizado, y a una cocción de cuarenta minutos. Tanto trabajo se aprecia cuando llega al plato, combinado con aromas de miel y cilantro, más una impecable mousse de calabazas. Precio: 42 pesos.
(Nicaragua 6055, Live Hotel, Palermo / T. 4774-7271)
SANTA PAULA (confeitaria)
Aunque de espacios de reducidos, la confitería Santa Paula no ahorra en objetos grandilocuentes: una escultura dorada del David en miniatura convive con pequeñas palmeras artificiales y columnas romanas en tonos bordó. El roble domina el local y las vitrinas despliegan una variedad de tortas decoradas con abundante crema, cerezas y merengue triturado. Con más de 60 años de historia, la “de la casa” es una delicia de bizcochuelo de vainilla, duraznos, crema y frutillas. Atención a los sándwiches de miga bien frescos, especialmente, los de roquefort y apio. Para antojados de rosca, la de nuez y almendras es irresistible.
(Scalabrini Ortiz 3154, Palermo)
PANI (deli / brunch)
En esta deli chic, la patisserie luce perfecta y es riquísima. Las medialunas no son la excepción: cada bocado es un deleite para los cinco sentidos. Podés comprarlas para llevar a $3 cada una, o bien, aprovechar la terraza del lugar y acompañarlas con un té calentito ($10).
“Pájaro que comió, se quedó”: en ambiente rococó-rosado, Pani convoca con ese lema y, en su local shabby-chic, deleita con la infinidad de las formas de lo dulce. Si la serie Sex & the City siguiera en la grilla del cable con episodios estreno, la magia de la televisión permitiría imaginar a Carrie Bradhaw y sus amigas en estas mesas, adornadas por las múltiples manifestaciones de lo femenino: retazos, telitas, lanas, hilos, muñecotes y un espíritu general de informal desaliño, el de las chicas modernas que discuten sus asuntos sin traumas ni complejos. El menú de brunch ($80 por persona) mezcla lo foráneo con lo criollo, y trae huevos revueltos, bruschetta con mascarpone y salmón ahumado, scon relleno de jamón crudo y palta, pinchos de ave y panceta, miniwaffles de jamón y queso, y con dulce de leche, y más, más, más… pero el premio mayor se lo lleva la delicia bautizada como “Martín Fierro”: un cheesecake de dulce de batata que toma lo mejor de la tradición criolla… para recrearlo. Una maravilla.
(Nicaragua 6044, Palermo Hollywood / T. 4772-6420)
OUI OUI (brunch)
No digas ‘sí, sí’, di ‘oui oui’. Pionero en la creación de un polo gastronómico neo chic (el de la calle Nicaragua, entre Dorrego y Ravignani), Oui Oui acomodó mesas de madera (des)pintadas de rosa viejo para que los productores de cine y tevé discutan sus proyectos ajenos al pico de estrés (y el pico de rating). Cuando el huevo apenas se comía frito en Buenos Aires, aquí se jactaron de preparar el mejor revuelto de la ciudad, y es cierto. En el punto justo de consistencia, ni muy babé ni muy seco, es una declaración de amor al noble producto de la gallina. Y el brunch a medida (promedio, $50) deslumbra con las especialidades de la casa: camembert tibio con pan de nuez, hummus, pochitos de humita o locatellis de pavita.
Lugar perfecto para juntarse con amigas, con aires románticos, decoración retro-naif, y una musiquita francesa que recuerda a la película Amelie. Eso sí: el local es chiquito y sus mesas rosas están súper juntas. Las pizarras de las paredes te dicen qué es lo que está saliendo fresco de la cocina. Los bagels están muy bien hechos y se sirven con salmón ahumado y philadelphia acompañados de papas o ensalada ($28). Toda la panadería está hecha in situ y podés pedir lo que quieras to go y así llevarte el brunch a casa. Un buen detalle: siguiendo la tradición de EE.UU., cuando pedís un café americano o una limonada ($7 cada uno) el servicio es libre, o sea que te rellenan la taza o el vaso cuantas veces quieras, sin costo adicional. Sábados y domingos de 10 a 20.
En una pequeña esquina en el límite entre Palermo y Colegiales, funciona esta deli de inspiración francesa en donde se preparan unos deliciosos croissants. Su precio está por encima de la media ($6 cada uno), pero realmente vale la pena probarlos. Atención a las medialunas ($4), que también son muy buenas. Para saber cómo comenzó la movida hippie chic en las delis de Palermo, tenés que venir acá. Todo empezó en Oui Oui.
El pionero. Hace cinco años Oui Oui inauguró el género de las limonadas, los toldos a rayas y ese “no sé qué” de la infancia que produjo una verdadera reacción en cadena en Palermo y alrededores. Y su éxito no mengúa: cualquier día de la semana hay contingentes de hippie chics y turistas esperando para entrar. El servicio y las sillas incomodas están entre sus puntos flojos, pero se contrarrestan con uno de sus más altos: la chocotorta.
(Nicaragua 6068, Palermo Hollywood / T. 4778-9614)
DEMURU
Juan Pedro Demuru logró conquistarnos con un plato que -por algo será- no quitó de su carta desde que abrió su coqueto bistró a fines de 2009. Es que esta bondiola braseada, cocinada al vacío con paciencia, durante varias horas, deja una sensación de humedad en boca además de una terneza absoluta, debido a la exposición lenta a sus propios jugos y grasa.
Así se define una consistencia delicada -como se dice popularmente, una manteca- que deja la carne lista para ser cortada sólo con tenedor. Demuru la combina con toques ácidos, que según la época puede ser una salsa de cassis o de vino Malbec con reducción de canela, y le suma guarniciones personales, como el puré de calabazas con almíbar de maracuyá y frutas del mercado preparadas estilo chutney.
Bondiola de cerdo braseada con salsa de cassis - 55 pesos.
Juan Pedro Demuru es parte de la generación de profesionales que salieron de las primeras camadas de graduados en el BUE Trainers. En 2009 dio el salto de su trabajo en catering para dividir su tiempo y retomar el desafío de tener un restaurante propio. En 2010 fue finalista del Bocuse d’Or.
(Honduras 5296, Palermo / T. 4831-5812)
EL GALEON (boulangerie)
Las buenas medialunas de manteca cumplen tres requisitos: son esponjosas por dentro, crocantes por fuera, con la dosis justa de dulzor. Y las de El Galeón, un bar gigante con una pequeña panadería, justo frente al Botánico, cumplen con todas las condiciones. Panzonas y aireadas, con una textura suave, se deshacen en la boca. La docena cuesta 20 pesos.
(Av. Santa Fe esq. Gurruchaga, Palermo / T. 4831-0544)
BLUE (brunch)
Mondo arándano: mientras los frutos rojos conquistan postres y helados (y hasta bautizan una marca de teléfonos inteligentes), en Palermo se levanta el primer bar temático dedicado al blueberry: los dueños tienen una finca que produce arándanos en los Esteros del Iberá, provincia de Corrientes, y los traen a Capital, como garantía de salubridad y sabor. Conocedores del filón, levantan la fórmula del “natural deli” para el brunch que enriquece la infusión tradicional con una carta de espirulinas, wheatgrass o ginseng. En versiones hipercalóricas o desintoxicantes, se prometen “los mejores jugos de la ciudad”, con leche de coco, mandarina, jengibre o polen. Y para el brunch dominguero, los menúes en versión “healthy” (yogurt, granola, frutas) o “strong” (huevos revueltos, pan de campo, salmón ahumado) redefinen la idea de “energizante”.
(Armenia 1692, Palermo / T.4831-7024)
JANIO (brunch)
Seguramente habrás estado, visto u oído hablar de este restaurante, situado frente a la Plaza Armenia. No será el brunch más lujoso, pero por su precio ($26) y su excelente ubicación está más que bien. La propuesta se acerca más a un desayuno completo que a un almuerzo frugal: una gran mesa con medialunas rellenas, cereales, quesos y fiambres, huevos revueltos, pancetas y mini salchichas, panes saborizados, muffins, budines, yogures, frutas frescas, jugos y café con leche, entre otras opciones. Es el elegido por la mayoría de los turistas-jóvenes-notebook-en-mano que andan por la zona en sandalias y bermudas. El servicio es bastante informal, pero con la calma que te da un domingo a la mañana, se banca bastante bien.
(Malabia 1805, Palermo Soho / T. 4833-6540)
BARAKA (deli)
Súper licuados para armar, hamburguesas de cordero y “recetas de familia”, en esta esquina palermitana donde rigen las reglas del sufismo. No se sirve alcohol y no se cobra cubierto porque, aclaran, les parece “de mal gusto”. La pastelería, en general, es caserísima y riquísima, con algunos clásicos, como el budín inglés de larga herencia o las cookies de naranja y cardamomo. Entre el público, muchas parejas jóvenes y grupos de amigas.
(Gurruchaga 1450, Palermo /T. 4834-6427)
Cusic (deli)
Bohemio, despojado y luminoso. Un poco hippie, pero sin perder jamás el glamour. En las pizarras chiquitas que decoran todo el salón, frases escritas al pasar como “agua que has de beber” o “tomá mate y convidá”. Hay un jardín trasero ideal para tardes de primavera, un patio lateral y una carta del día que llega en hojas Nº3. Todo está dispuesto para recordar a la casa de la abuela y, en este caso, su dueña (a la que apodan Cusic) lo logra. Los sándwiches son contundentes y hay variedad de bagels. Un imperdible: los rollitos de canela (o cinammon rolls).
(El Salvador 6016, Palermo / T. 4139-9173)
NUCHA (brunch)
Una mitología gastronómica porteña cuenta la historia de la vecina que empezó a preparar pastelería (Reginucha, de Belgrano) y, desde el garage de su casa, conquistó la ciudad: primero, con porciones de torta; después, con sus recoletos salones de té. Tienda ancla de Palermo for export, el local de Nucha en la calle Armenia deslumbra con sus maderas crudas, aplaca los ánimos en el barrio tomado por la histeria consumista y cumple con lo que el desenfreno inmobiliario no puede prometer: espacio. Entre las mesas, en el patio, en la vereda. Y si los salones son ocupados por familias en toda su extensión, el menú de brunch ($200 por pareja) parece diseñado para alimentar al batallón: quesadillas, tartas, locatellis, tostadas, yogures y la maravilla del lugar, los dulces. Como la torta africana, chocolatosa, húmeda, con crema de chocolate con leche y cobertura blanda, sí… de chocolate.
(Armenia 1540, Palermo Viejo, y sucursales / T. 4833-9345)
HOTEL HOME(brunch)
Con premios internacionales, la buena vista al jardín con piscina y la posibilidad de cruzarse con un huésped famoso (el mismísimo Bono durmió en estas habitaciones), el Hotel Home propone un paraíso para los “gafapasteros”, como les dicen a los bohemios modernos de anteojos de marco grueso, que se eternizarán en las mesas del bar durante las cuatro horas del brunch, en abierto repudio al lujo rancio que prometa cualquier hotel de etiqueta tradicional. Por $42, el desayuno inglés ofrece café, té o mate, panceta, salchicha parrillera, hongos, papas salteadas, huevos, tomates grillados y porotos. Se sabe: los bohemios valoran la informalidad y la calidad, gozan de las experiencias cosmopolitas y jamás se fijan en el precio, pero reclaman el derecho de almorzar en ojotas.
(Honduras 5860, Palermo Hollywood / T. 4778-1008)
Farinelli (boulangerie)
Podés reconocer desde lejos el local de Farinelli por su toldo rojo furia. Es chiquito, con unas pocas mesas y tiene la particularidad de que no funciona con menú: lo que hay en el mesón es lo que podés comer ahí o comprar para llevar. Si tenés la suerte de encontrar croissants ($4), no lo dudes. Son un must para la merienda.
(Bulnes 2707, Palermo Botánico / T. 4802-2014)
Boulevard Córdoba (padaria)
Esta panadería es un clásico de Palermo. Todas sus facturas son de calidad, con una masa suave y esponjosa, pero las medialunas de manteca ($1,50) son lo mejor de la casa: aireadas, brillantes y de forma perfecta. Para devorar la docena y no dejar ni miguitas.
(Av. Córdoba 3502 esq. Mario Bravo, Palermo)
HELENA (deli)
Nando y Flor, los cocineros y dueños de Helena, abrieron este deli pensando en palabras como “casero”, “fresco”, “simple”, pero con una condición: no pasarse de femenino ni de empalagoso. Para eso crearon dos ambientes: uno más shabby chic, con vajilla antigua, sillones de estilo y gran mesa de madera y otro más informal, como de café al paso. Su caballito de batalla son los sándwiches y la torta banoffie, con banana, dulce de leche y crema. Otra buena opción para desayunar son los minipankes con crema y frutas.
(Nicaragua 4816, Palermo / T. 4833-0256)
POROTA (deli)
Una de las propuestas más auténticas y originales de la tendencia. Porota existió (era la abuela de una de las dueñas) y lo sigue haciendo de alguna manera: están sus fotos, sus recetarios antiguos, su vajilla y muchos de los platos que preparaba en su cocina de Rosario, hoy reversionados por su nieta, Miren Algañaraz: trufas de la infancia, torta húmeda de mandarina, muffins de chocolate con ciruela al cognac. El ambiente es relajado e informal, con reposeras en la vereda. Desde hace unas semanas extendieron un poco el horario y los martes, jueves y viernes sirven aperitivos, copetines y quesos hasta las diez de la noche.
(Gorriti 5881, Palermo /T. 4770-9234)
AZEMA EXOTIC BISTRO
Su chef-propietario, Paul Jean Azema, es uno de los precursores de la gastronomía exótica en Buenos Aires. Lo suyo es la comida especiada y picante (cocina creole de las colonias francesas), que se expresa en platos como tartare de salmón, maracuyá y chile o cordero en sartén con chilli, menta y cilantro. Con bajo perfil, al margen de los caprichos de la moda, este bistró lleva 5 años en Palermo, siempre a salón lleno. El propio chef suele tomar los pedidos. Uno de los mejores restaurantes de Buenos Aires.
Capacidad: 45 cubiertos.
(Angel Carranza 1875, Palermo / T. 4774-4191)
EL MUELLE
Para disfrutar la buena cocina frente al Río de la Plata. El punto fuerte de El Muelle, en el histórico edificio del Club de Pescadores de Buenos Aires, en Costanera Norte, son los pescados y mariscos, que preparan con fuerte influencia vasca y nórdica Marta Lazarte (ex Centro Vasco Francés) y Gustavo Escobar (ex Café Des Arts). Para Semana Santa, además de los platos clásicos de la carta, como los pinchos de langostino con salsa romesco ($89) y el atún rojo a las brasas ($90), ofrecen un menú especial que incluye appetizer, entrada, principal y postre, regado con vino Trumpeter ($125 por persona).
(Av. Rafael Obligado y AV. Sarmiento, Costanera Norte, Palermo / T. 4773-2216)
EL ULTIMO BESO
Cordero braseado
Uno de los lugares más románticos de Buenos Aires. Tiene una impronta femenina, donde prima el blanco, los colores pasteles y la decoración tipo rococó. En su interior hay una boutique de lo más original. Pero su principal activo es el patio para 24 cubiertos con mesas de piedra, sillas de hierro forjado y candelabros colgantes con caireles. El murmullo del agua cayendo del cántaro de una ninfa que se erige en una fuente es tranquilizador. Y en primavera el aroma de las rosas trepadoras es un bálsamo. El plato inamovible es el cordero braseado en reducción de vino tinto, naranjas y laurel ($68).
(Nicaragua 4880, Palermo / T. 4832- 7711)
FREUD & FAHLER
Un milagro palermitano que ofrece sutilezas y buen gusto a pocos metros de Plaza Serrano. Eso es lo que logra Pol Lykan, el circunspecto chef que prefiere mostrar lo que sabe en cada plato antes que hablar. En su casa todo es detalle y pulcritud, desde la carta bocetada a mano, a los trazos nostálgicos de maderas viejas y lámparas antiguas. Lo mejor, los panes livianitos que elabora en la panadería anexa, las entradas verdes, y las carnes siempre decoradas con flores y cereales. Ideal para una cena romántica. El dato, la buena música que el propio Lykan elije. Capacidad: 40 cubiertos.
(Gurruchaga 1750, Palermo / T. 4833-2153)
LA PESCADORITA
Una de las últimas novedades en el circuito gastronómico. De los mismos dueños de las parrillas La Dorita, fue inaugurado hace dos semanas en el mismo local donde solía funcionar el primer restaurante de la cadena. Como su nombre lo indica, la especialidad son los pescados frescos, traídos en hielo desde Mar del Plata tres veces por semana, preparados a la plancha. Recomendado el mero con papas confit y tomates rosti ($60). De entrada cornalitos ($28) o ensalada de pulpito ($40). El mismo espíritu de club de barrio de las parrillas, pero menos bullicioso.
(Humboldt 1905, Palermo / T. 4773-0070)
LAS PIZZARAS
“Esto es un bistró, no un restaurante”, dice Rodrigo Castilla, cocinero, dueño, encargado de compras, selector de vinos, mozo circunstancial y creador de los menús que escribe cada día en las pizarras de su lugar. Sonriente, desaliñado y a veces con cara de pocos amigos, transformó su pequeño local, más cercano a Puente Pacífico y Plaza Italia que al glamour del Soho palermitano, en uno de los más interesantes de Buenos Aires.
“Acá nunca vas a comer 10 puntos; pero nunca vas a comer debajo de 8 puntos”, se enorgullece Rodrigo Castillo, chef y dueño de este restaurancito, uno de los grandes hits del 2009 en el lado más solitario de Palermo Soho. Las Pizarras parece sacado de 1999, cuando en la zona abundaban los restaurantes informales, rústicos y sin otras pretensiones más que servir platos ricos a buen precio. Todo el menú está anotado en las pizarras sobre las paredes del lugar. Cocina de mercado en serio, que se ve en platos súper frescos, desde la raya en escabeche, hasta pesca del día y el vacío de cerdo braseado. Se pueden llevar vinos para descorchar. Precio promedio: entre 60 y 70 pesos.
(Thames 2296, Palermo / T. 4775-0625)
SUDESTADA
Restaurante asiático, que serve pratos agridoces com bastante porco, muita pimenta. Bem gostosos. Esse acima é uma espécie de kebab de cordeiro
(Sudestada: calle Guatemala, 5602, Palermo, Buenos Aires, Argentina. Tel: +54 11 4776 3777 )
POZO SANTO
http://www.pozosanto.com.ar/
A tus viejos no los sentás a comer un ceviche ni con amenazas. Eso, porque nunca fueron a Pozo Santo, el coqueto restaurante de estilo cuzqueño ubicado en Palermo. Sirven uno de los más finos ceviches de la ciudad, con elegante sazón y lenguado de primera. Pedí la versión con frutos de mar ($45), que viene con pulpo, vieiras y camarones, sutilmente perfumada con cilantro. Funciona como entrada, así que computá el segundo plato en el precio.
(El Salvador 4968, Palermo / T. 4833-1611)
LA BRIGADA
Corte Especial en Para empezar, ya es lindo que no te digan qué corte es. No es ojo de bife, ni lomo, ni picanha. Es el famoso “corte especial” de Hugo Echevarrieta, dueño de esta mítica parrilla, que comenzó como humilde lugar y que hoy, agrandado y renovado, ejerce hace ya una década el papel protagónico en el escenario de la mejor parrilla argentina. La Brigada es cara y el servicio, si bien profesional, resulta mucho más amigable cuantos más Euros gasta la mesa. Pero la carne..., ahí no hay discusión: es la mejor. Fantástica molleja, increíbles chinchulines de cordero, y el corte especial, que sale sí o sí sangrante. A $130, podrá ser un robo. Pero qué rico que sale. http://www.labrigada.com/
(Estados Unidos 465, San Telmo / T. 4361-5557)
TÔ
"El foie gras mi cuit, con su puré de pistacchio y tomate confit y su aceite de trufa" / $88La última gran apertura de Palermo: un comedor ultra contemporáneo que propone la frapanese cuisine. En criollo, cocina francesa con acento japonés, o viceversa. El famoso foie gras es el hígado graso de aves como el ganso, la oca y el pato. Un producto especial, emblema de la gastronomía francesa. El proceso de cebado es cruel, ya que se confina al animal a un embuche activo en pasiva condición, inflamando su órgano hasta diez veces su tamaño. Cotiza en alza, mientras asociaciones de defensa del animal intentan impedir su producción deliberada. Mientras que el precio por kilo de un productor local supera los 200 pesos; en Francia se lo consigue a 40 euros. En Tô lo traen directamente de París a su mesa. Aterriza sobre un puré de pistacchio (otro producto caro), con mermelada de frutos rojos y brioche francesa, perfumado con aceite de trufa, preciado tubérculo que solo se da bajo las encinas y robles del otoño en ciertas regiones de Europa. Exquisiteces que hacen olvidar el sufrimiento del plumífero, quien más caro lo paga. A su lado, el plato es una ganga.
Costa Rica 6000, Palermo Hollywood / T. 4772-8569
HOME BUENOS AIRES
Ensalada vietnamita en Es un hotel con boutique muy “chic” frecuentado por extranjeros. Llaman la atención los originales muebles escandinavos en el lobby. Al fondo se oculta un jardincillo alegre y simpático poblado de lavandas y hortensias, diseñado por Chunchuna Villafañe. Las mesas (para apenas 16 comensales), con vista a la pileta, se encuentran sobre un deck cubierto por una pérgola. El plato típico de la casa es la ensalada vietnamita, preparada con brotes de soja, almendras, zanahoria, pollo salteado, albahaca, menta inglesa y albahaca. (Honduras 5860, Palermo / T. 4778 1008)
CROQUE MADAME
Croque Madame de jamón Este restaurante es una acabada muestra que Buenos Aires alguna vez fue una capital poderosa. Arquitectos de la talla de René Sergent diseñaban las mansiones de la aristocracia vernácula, en este caso de la familia Errázuriz. El restaurante ocupa lo que fue la casa del chofer, hoy un lujo para cualquier mortal. Las mesas, que están a la sombra de un olivo centenario, tienen vista a la entrada del palacio. La fuente aporta una visión refrescante durante los días de calor. El plato de la casa es, lógicamente, el Croque Madame de jamón, un típico sándwich parisino hecho con jamón cocido, queso gruyere, pan dorado en manteca y un huevo a la plancha encima ($36). Hay estacionamiento dentro del palacio después de las 19hs (fin de semana, todo el día).
(Av. Libertador 1902, Palermo Chico / T. 4806-8639)
CAFE DES ARTS
Marinera de pescado
Restaurante do MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires). En el exterior, a la vera de sus grandes ventanales se encuentran una serie de mesas protegidas por sombrillas de tela flanqueadas por un cañaveral. Allí se pueden probar las creaciones de Jérôme Mathé, el chef de la casa, como la célebre marinera de pescado, un plato hecho con lenguado, salmón, langostinos y calamares, pocheado dentro de un caldo de mejillones y luego emulsionado con hierbas frescas; sin duda es más liviano que una bouillabaisse ($94).
(Av. Figueroa Alcorta 3415, Palermo Chico / T. 4808-0754)
LA FACHADA (empanada)
Tienen dos locales, el de Colegiales funciona solo para llevar o para delivery. El de Palermo, muy al estilo de la zona, está en una casa reciclada y se puede comer en mesas tradicionales o en un livingcito con mesas bajas. Gran variedad de gustos, clásicos y modernos. Los conservadores podrán discutir la legitimidad de las empanadas abiertas, pero también disfrutar de las santiagueñas y mendocinas, que vienen cerradas y contundentes. Los más vanguardistas la pasarán bomba arrojándose de cabeza en las de berenjena o las de panceta y ciruela. Hay que consultar por "la empanada del día", tiene fama de infalible. Precio: $3.
http://www.lafachada.com.ar/
Freire y Zabala, Colegiales / T. 4553 4748
Araoz 1283, Palermo / T. 4774 6535
ÑA SERAPIA (empanada)
Una pulpería de precios bajos en el medio del Palermo más gordi. Tiene sólo 10 mesas en las que siempre hay algún acento extranjero y alguna chetita del barrio. Se llena rápido, pero la rotación de gente es continua. La empanada salteña es chiquita y una de esas delicias que hacen que puedas bajarte media docena sin darte cuenta. La fórmula de la felicidad es carne cortada a cuchillo, papa, huevo, cebolla de verdeo y manos expertas para confeccionarlas. El vino de la casa viene en pingüino y es un poco áspero, pero acompaña bien a la de carne picante. A la hora del postre es obligatorio probar los quesillos con miel y dulce de mamón. Precio: $3.
Av. Las Heras 3357, Palermo / T. 4801-5307.
VIEJO PALERMO (empanadas)
Nació en pleno Palermo Soho cuando era Viejo. Estuvieron en Serrano y Cabrera hasta que hace un tiempo se mudaron al Palermo de al lado. Se llevaron con ellos sus pizzas, empanadas y sándwiches de mila a la zona de las productoras hollywoodenses, así que los mediodías se llena de obreros audiovisuales. Buen tamaño, buen precio y la sensación de estar comiendo comida de verdad, tres ítems que en la zona no abundan. Tienen los sabores que no pueden faltar en toda buena casa del ramo, además de una impresionante capresse (¡son Palermo che!). Precio: $3.
http://www.viejo-palermo.com.ar/
Niceto Vega 5591 / T. 4775 1494
GREEN BAMBOO (Costa Rica 5802, Palermo Hollywood / T. 4775-7050)
LA DORITA (Humboldt 1911, Palermo Hollywood / T. 4773-0070)
CANGAS DEL NARCEA (Beruti 4643, Palermo / T. 4773-3351)
GUIDO’S BAR (República de la India 2843, Palermo Botánico / T. 4802-2391)
Comer - Sushi Delivery
DASHI
El Dashi de Fitz Roy y Gorriti es uno de los mejores restaurantes de sushi de la ciudad, pero no hace delivery, dejando esto a sus sucursales. La marca carece de una central única: es necesario entrar a su web y buscar la más cercana (cada una tiene horarios y días diferentes para prestar este servicio, e incluso aplican recargos de hasta 25 pesos según la zona en la que uno esté ubicado). El pedido llegó en 50 minutos y la primera impresión fue positiva: el packaging de cartón es muy elegante. También destaca la salsa de soja, en envase sellado de marca Bitarwan. Los rolls son grandes (peso promedio por pieza: 36 gramos), cada uno con una generosa cantidad de pescado bien fresco. Esta calidad se repite en el arroz, bien cocido, a punto, sin exagerar el vinagre ni el azúcar. Por lástima, parte de este esfuerzo se diluye en el armado de los rolls: algunos llegaron "deconstruidos" (es irónico) y otros mostraban el arroz desbalanceado. La factura brilló por su ausencia.
Precio indicativo: combo All Salmon, de 26 unidades, 130 pesos.
Lo mejor: el packaging, la cantidad de pescado por pieza, la salsa de soja, los rolls de autor.
Lo peor: el sistema de envío, el recargo absurdo para zonas más alejadas, el armado de los rolls clásicos.
SUSHICLUB
La más conocida entre todas las cadenas de sushi de la Argentina. Es la que ofrece el mayor radio de entrega: toda la ciudad de Buenos Aires, zona Norte y Oeste del GBA, e incluso Córdoba, Mar del Plata, Bariloche, Rosario y Mendoza. Tiene la mejor web: se destaca por el apartado que permite armar combinados a gusto, donde uno va arrastrando rolls a su bandejita virtual. Todo muy bien pensado para incentivar los pedidos on line (lo que se premia con piezas gratis). También se puede llamar por teléfono: el personal de su call center es amable y eficiente. Pedimos a las 20.15 y llegó 21.20, respetando el tiempo que nos habían indicado. La primera impresión fue muy favorable: el pedido viene en un box blanco muy moderno. Las piezas son algo pequeñas, de 29 gramos promedio, en tanto que la proporción de pescado por pieza es buena. El pescado (atún rojo y salmón) estaba fresco. Buena variedad de rolls, incluyendo varios de autor. Nos gustó el delicado condimento del arroz, pero no nos convenció tanto el punto de cocción. Por su otra parte, el armado de los rolls estuvo impecable, cada ingrediente en su lugar, sin mostrar signos del traslado. El jengibre, de color natural, estaba perfecto, no tan picante pero muy sabroso. Y la salsa de soja, fresca y rica. Un dato útil: abre todos los días, incluyendo feriados, mediodía y noche.
Precio indicativo: combo Sushiclub, de 30 unidades, 153 pesos.
Lo mejor: la web, armar los combinados pieza por pieza, el radio y horario de entrega, el packaging, el jengibre.
Lo peor: el tamaño de algunas de las piezas.
SUSHI POP
A fuerza de precios bajos, Sushi Pop democratizó el consumo de este platillo japonés, dejándolo al alcance de todos. El delivery cubre toda la Capital y parte del GBA, la atención telefónica es profesional, y permite pedidos on line mediante una web fácil de comprender. Los combinados se pueden requerir en tres tamaños (12, 18 y 40 piezas). El envío llegó en menos de 40 minutos, en una caja plástica simple, embolsada con los palillos, la salsa de soja y la factura. El sushi, por su lado, está bien armado, con el arroz en su punto, si bien algo sobrecondimentado. La primera decepción es el tamaño de las piezas, muy angostas. Mientras que lo usual es obtener ocho piezas de un roll, aquí –para achicar costos- lo hacen “rendir” doce unidades, de modo que no resulta tan barato como parece. Esto, sin embargo parece no importar a su fanáticos. En su grupo de Facebook tiene más de 60.000 likers.
Precio indicativo: combo Tokio XL, de 40 unidades, 62 pesos.
Lo mejor: la organización y rapidez del envío, el buen precio, los combinados en tres tamaños.
Lo peor: el tamaño de las piezas, la cantidad de pescado respecto al arroz, los niguiris.
FURUSATO
Un peso pesado, que envía gratis a toda la Capital Federal y suma $5 para llegar a Zona Norte. Es el más caro de todos los que probamos, pero el precio baja considerablemente en los combinados más grandes. Tiene una web de estética antigua, repleta de pop ups y listados sábana, pero la atención telefónica es muy cordial (quien atendió parecía una tía sin ganas de colgar). Fue el delivery que más demoró en la entrega: pedimos a las 19.53, el pedido llegó a las 21.14, dentro del rango advertido. Esta espera puede leerse como signo de frescura de los rolls hechos en el momento. La caja plástica era simple pero prolija (envuelta en papel film, sostenida con bandas elásticas, y con un tope para evitar que se aplasten las piezas) y el armado de los rolls resultó impecable, con el arroz bien cocido y rico sabor, en un rango intenso sin perder delicadeza. Como decoración, la bandeja trajo nabo rallado, un poco de lechuga japonesa y unas inexplicables hojas no comestibles (parecían de un ficus). Nos gustó la salsa de soja, sabrosa y fresca. También que incluyera factura. Los rolls son generosos (cada pieza pesó un promedio de 34 gramos), y la proporción de pescado por roll era correcta. Sobresalieron los niguiris, bien moldeados y cubiertos por un lenguado muy fresco. Como nota mala hay que mencionar el pickle de jengibre, cortado groseramente a cuchillo y salado al extremo. Un dato: Furusato ofrece el mejor combinado de rolls cocidos para los que no comen pescado crudo, incluyendo kanikama, salmón ahumado, salmón cocido, atún, langostinos, huevo y piezas vegetarianas.
Precio indicativo: combinado de salmón de 28 unidades, 134 pesos.
Lo mejor: la frescura del pescado, el armado de los rolls, la cocción del arroz, la salsa de soja.
Lo peor: el precio, el jengibre, “las hojas de ficus”.
ITAMAE
Otro clásico con buena cantidad de opciones de autor y precio medio. Extrañamente, tienen pocos rolls tradicionales, con alga nori por fuera. La web es clara, con foto de cada uno de los platos. Tiene un teléfono gratuito que luego divide la llamada según el barrio. La atención es profesional, rápida y eficiente. En nuestro caso, elegimos un combinado que incluía rúcula roll y tex-mex roll, y el pedido demoró una hora seis minutos, poco más que lo prometido. Primer punto en contra: nos quisieron cobrar un extra de cuatro pesos por estar a más de 20 cuadras del local. Como nadie nos había advertido de esto, el motoquero perdonó el pago. Primer punto a favor: vino con dos individuales, un detalle pequeño pero agradable. La caja plástica tenía las piezas amontonadas, en algunos casos caídas sobre el wasabi y el jengibre. El tamaño de las piezas era correcto, tendiendo a chico (peso promedio por pieza: 32 gramos), la salsa de soja, genérica, resultó muy dulce, sin la frescura de otras marcas, mientras que el pickle de jengibre, de color rojo deslucido, era acuoso, falto de sabor. En cambio, el wasabi fue de los más ricos, de un picante largo e intenso. El armado de los rolls era correcto en los más clásicos, pero no así por ejemplo en el de rúcula, que llegó suelta en lugar de estar cubriendo la pieza. Y en el tex-mex, que lleva guacamole por encima, la palta estaba oxidada. Lo que más nos gustó fueron los rolls con langostino, algo pasado de cocción (suele pasar en todas las casas), pero en cantidades generosas.
Precio indicativo: combo Twin, de 32 unidades, 122 pesos.
Lo mejor: la web, la disponibilidad geográfica, la variedad de tablas individuales, el wasabi.
Lo peor: el armado de los rolls, el arroz, las piezas de autor.
BOKOTO
Este restaurante de Las Cañitas envía a toda la ciudad cobrando recargos modestos. A Caballito, por ejemplo, suman 4 pesos al precio total. La atención es buena aunque algo apurada. La web es muy simple. Lo mejor es la sección de sushis completos, con todas las fotos en una misma página, facilitando la elección. En cambio, en la parte de combinados no hay fotos individuales. Justamente, los combinados son el punto débil, con pocas opciones (en tamaños de 15 a 60 piezas). Pero lo interesante viene por el lado de los rolls, que se pueden pedir de a cuatro unidades, armando así el combo que uno quiera. El pedido llegó en una hora y nueve minutos, dentro de lo pautado. Traía un ticket, pero resultó ser un documento-no-válido-como-factura. Fue el único pedido que vino con servilletas. También, fue el que más salsa de soja trajo, genérica y muy dulce ¿El sushi? Correcto pero no más que eso. De tamaño chico (un promedio de 30 gramos por pieza), estaba bien armado e incluía una razonable cantidad de pescado fresco. El arroz estaba algo gomoso y demasiado avinagrado. El jengibre, si bien tenía un color flúo que presagiaba lo peor, era rico, con un corte fino y sabor picante.
Precio indicativo: combo de salmón, de 30 unidades, 108 pesos.
Lo mejor: la posibilidad de pedir rolls de cuatro unidades, el jengibre.
Lo peor: langostinos pequeños y sobrecocidos, arroz algo gomoso, la textura del wasabi
Fonte: Planeta Joy
El Dashi de Fitz Roy y Gorriti es uno de los mejores restaurantes de sushi de la ciudad, pero no hace delivery, dejando esto a sus sucursales. La marca carece de una central única: es necesario entrar a su web y buscar la más cercana (cada una tiene horarios y días diferentes para prestar este servicio, e incluso aplican recargos de hasta 25 pesos según la zona en la que uno esté ubicado). El pedido llegó en 50 minutos y la primera impresión fue positiva: el packaging de cartón es muy elegante. También destaca la salsa de soja, en envase sellado de marca Bitarwan. Los rolls son grandes (peso promedio por pieza: 36 gramos), cada uno con una generosa cantidad de pescado bien fresco. Esta calidad se repite en el arroz, bien cocido, a punto, sin exagerar el vinagre ni el azúcar. Por lástima, parte de este esfuerzo se diluye en el armado de los rolls: algunos llegaron "deconstruidos" (es irónico) y otros mostraban el arroz desbalanceado. La factura brilló por su ausencia.
Precio indicativo: combo All Salmon, de 26 unidades, 130 pesos.
Lo mejor: el packaging, la cantidad de pescado por pieza, la salsa de soja, los rolls de autor.
Lo peor: el sistema de envío, el recargo absurdo para zonas más alejadas, el armado de los rolls clásicos.
SUSHICLUB
La más conocida entre todas las cadenas de sushi de la Argentina. Es la que ofrece el mayor radio de entrega: toda la ciudad de Buenos Aires, zona Norte y Oeste del GBA, e incluso Córdoba, Mar del Plata, Bariloche, Rosario y Mendoza. Tiene la mejor web: se destaca por el apartado que permite armar combinados a gusto, donde uno va arrastrando rolls a su bandejita virtual. Todo muy bien pensado para incentivar los pedidos on line (lo que se premia con piezas gratis). También se puede llamar por teléfono: el personal de su call center es amable y eficiente. Pedimos a las 20.15 y llegó 21.20, respetando el tiempo que nos habían indicado. La primera impresión fue muy favorable: el pedido viene en un box blanco muy moderno. Las piezas son algo pequeñas, de 29 gramos promedio, en tanto que la proporción de pescado por pieza es buena. El pescado (atún rojo y salmón) estaba fresco. Buena variedad de rolls, incluyendo varios de autor. Nos gustó el delicado condimento del arroz, pero no nos convenció tanto el punto de cocción. Por su otra parte, el armado de los rolls estuvo impecable, cada ingrediente en su lugar, sin mostrar signos del traslado. El jengibre, de color natural, estaba perfecto, no tan picante pero muy sabroso. Y la salsa de soja, fresca y rica. Un dato útil: abre todos los días, incluyendo feriados, mediodía y noche.
Precio indicativo: combo Sushiclub, de 30 unidades, 153 pesos.
Lo mejor: la web, armar los combinados pieza por pieza, el radio y horario de entrega, el packaging, el jengibre.
Lo peor: el tamaño de algunas de las piezas.
SUSHI POP
A fuerza de precios bajos, Sushi Pop democratizó el consumo de este platillo japonés, dejándolo al alcance de todos. El delivery cubre toda la Capital y parte del GBA, la atención telefónica es profesional, y permite pedidos on line mediante una web fácil de comprender. Los combinados se pueden requerir en tres tamaños (12, 18 y 40 piezas). El envío llegó en menos de 40 minutos, en una caja plástica simple, embolsada con los palillos, la salsa de soja y la factura. El sushi, por su lado, está bien armado, con el arroz en su punto, si bien algo sobrecondimentado. La primera decepción es el tamaño de las piezas, muy angostas. Mientras que lo usual es obtener ocho piezas de un roll, aquí –para achicar costos- lo hacen “rendir” doce unidades, de modo que no resulta tan barato como parece. Esto, sin embargo parece no importar a su fanáticos. En su grupo de Facebook tiene más de 60.000 likers.
Precio indicativo: combo Tokio XL, de 40 unidades, 62 pesos.
Lo mejor: la organización y rapidez del envío, el buen precio, los combinados en tres tamaños.
Lo peor: el tamaño de las piezas, la cantidad de pescado respecto al arroz, los niguiris.
FURUSATO
Un peso pesado, que envía gratis a toda la Capital Federal y suma $5 para llegar a Zona Norte. Es el más caro de todos los que probamos, pero el precio baja considerablemente en los combinados más grandes. Tiene una web de estética antigua, repleta de pop ups y listados sábana, pero la atención telefónica es muy cordial (quien atendió parecía una tía sin ganas de colgar). Fue el delivery que más demoró en la entrega: pedimos a las 19.53, el pedido llegó a las 21.14, dentro del rango advertido. Esta espera puede leerse como signo de frescura de los rolls hechos en el momento. La caja plástica era simple pero prolija (envuelta en papel film, sostenida con bandas elásticas, y con un tope para evitar que se aplasten las piezas) y el armado de los rolls resultó impecable, con el arroz bien cocido y rico sabor, en un rango intenso sin perder delicadeza. Como decoración, la bandeja trajo nabo rallado, un poco de lechuga japonesa y unas inexplicables hojas no comestibles (parecían de un ficus). Nos gustó la salsa de soja, sabrosa y fresca. También que incluyera factura. Los rolls son generosos (cada pieza pesó un promedio de 34 gramos), y la proporción de pescado por roll era correcta. Sobresalieron los niguiris, bien moldeados y cubiertos por un lenguado muy fresco. Como nota mala hay que mencionar el pickle de jengibre, cortado groseramente a cuchillo y salado al extremo. Un dato: Furusato ofrece el mejor combinado de rolls cocidos para los que no comen pescado crudo, incluyendo kanikama, salmón ahumado, salmón cocido, atún, langostinos, huevo y piezas vegetarianas.
Precio indicativo: combinado de salmón de 28 unidades, 134 pesos.
Lo mejor: la frescura del pescado, el armado de los rolls, la cocción del arroz, la salsa de soja.
Lo peor: el precio, el jengibre, “las hojas de ficus”.
ITAMAE
Otro clásico con buena cantidad de opciones de autor y precio medio. Extrañamente, tienen pocos rolls tradicionales, con alga nori por fuera. La web es clara, con foto de cada uno de los platos. Tiene un teléfono gratuito que luego divide la llamada según el barrio. La atención es profesional, rápida y eficiente. En nuestro caso, elegimos un combinado que incluía rúcula roll y tex-mex roll, y el pedido demoró una hora seis minutos, poco más que lo prometido. Primer punto en contra: nos quisieron cobrar un extra de cuatro pesos por estar a más de 20 cuadras del local. Como nadie nos había advertido de esto, el motoquero perdonó el pago. Primer punto a favor: vino con dos individuales, un detalle pequeño pero agradable. La caja plástica tenía las piezas amontonadas, en algunos casos caídas sobre el wasabi y el jengibre. El tamaño de las piezas era correcto, tendiendo a chico (peso promedio por pieza: 32 gramos), la salsa de soja, genérica, resultó muy dulce, sin la frescura de otras marcas, mientras que el pickle de jengibre, de color rojo deslucido, era acuoso, falto de sabor. En cambio, el wasabi fue de los más ricos, de un picante largo e intenso. El armado de los rolls era correcto en los más clásicos, pero no así por ejemplo en el de rúcula, que llegó suelta en lugar de estar cubriendo la pieza. Y en el tex-mex, que lleva guacamole por encima, la palta estaba oxidada. Lo que más nos gustó fueron los rolls con langostino, algo pasado de cocción (suele pasar en todas las casas), pero en cantidades generosas.
Precio indicativo: combo Twin, de 32 unidades, 122 pesos.
Lo mejor: la web, la disponibilidad geográfica, la variedad de tablas individuales, el wasabi.
Lo peor: el armado de los rolls, el arroz, las piezas de autor.
BOKOTO
Este restaurante de Las Cañitas envía a toda la ciudad cobrando recargos modestos. A Caballito, por ejemplo, suman 4 pesos al precio total. La atención es buena aunque algo apurada. La web es muy simple. Lo mejor es la sección de sushis completos, con todas las fotos en una misma página, facilitando la elección. En cambio, en la parte de combinados no hay fotos individuales. Justamente, los combinados son el punto débil, con pocas opciones (en tamaños de 15 a 60 piezas). Pero lo interesante viene por el lado de los rolls, que se pueden pedir de a cuatro unidades, armando así el combo que uno quiera. El pedido llegó en una hora y nueve minutos, dentro de lo pautado. Traía un ticket, pero resultó ser un documento-no-válido-como-factura. Fue el único pedido que vino con servilletas. También, fue el que más salsa de soja trajo, genérica y muy dulce ¿El sushi? Correcto pero no más que eso. De tamaño chico (un promedio de 30 gramos por pieza), estaba bien armado e incluía una razonable cantidad de pescado fresco. El arroz estaba algo gomoso y demasiado avinagrado. El jengibre, si bien tenía un color flúo que presagiaba lo peor, era rico, con un corte fino y sabor picante.
Precio indicativo: combo de salmón, de 30 unidades, 108 pesos.
Lo mejor: la posibilidad de pedir rolls de cuatro unidades, el jengibre.
Lo peor: langostinos pequeños y sobrecocidos, arroz algo gomoso, la textura del wasabi
Fonte: Planeta Joy
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